Benvolgudes companyes i companys:

Com ja és habitual en aquestes dates sou molts els col.lectius que passeu per Virus a agafar dipòsits per a la Diada del Llibre.
 

 

Direcció

Des de setembre estem a un nou local. La nostra adreça actual és: Carrer Junta de Comerç, 18 baixos, al Raval de Barcelona.

 

Horari

-A partir del 2 d’abril, l’horari per recollir llibres és de dilluns a divendres de 9 a 13 h i de 16 a 19 h, i excepcionalment dissabte 20 d’abril, de 10 a 15 h (en aquest cas, truqueu abans).
- Dilluns 22 d’abril ja no servirem dipòsits de llibres.
 

Selecció

-Vos recomanem fer una ullada al fons que tenim penjat a www.viruslibreria.net, per venir amb una mínima idea del que vos portareu.
 

Dates

-Heu de tornar els llibres abans d’una data concreta, perquè nosaltres liquidem les vendes a les editorials d’origen tot seguit. Enguany la data límit per tornar els llibres és el 10 DE MAIG. A partir d’aquesta data, vos reduirem el descompte habitual.
 

Qüestions logístiques

-Heu de portar caixes pel transport, fent servir un embalatge adient, caixes de cartró o plàstic  netes i d’una mida mitjana perquè els llibres no es facin malbé (eviteu caixes massa grans, caixes de fruita, carros de la compra, bosses, etc.).

-S’ha de tenir cura en la manipulació dels llibres (sobretot els anomenats “tapa dura” que resulten els més fràgils), i marqueu els preus amb llapis.

-Donat que els llibres passaran la jornada a l’aire lliure, si no podeu evitar el perjudici de la pols, pol•lució, resina dels arbres, etc., procureu passar-hi un drap sec als llibres afectats abans de tornar-los.

-Per estalviar feines afegides, heu de liquidar en metàl·lic els llibres venuts quan vingueu a tornar els llibres no venuts.

Els llibres deixats en dipòsit són nous, i és responsabilitat del col.lectiu que hi tornin en bon estat, per tant els llibres deteriorats els haureu d’abonar.

Gràcies i bona Diada del Llibre. Salut!


08/04/2013 16:50:12 Versió per imprimir

Crisis y deudocracia: Werner Rügemer en Barcelona, Pamplona y Madrid

Werner Rügemer, autor de Las Agencias de Calificación. Una introducción al actual poder del capital, estará en Barcelona, Pamplona y Madrid los días 9, 10 y 11 de abril. En el acto de Barcelona, donde colabora el colectivo Des-Banka, participarán Gerardo Pisarello, Ada Colau, Iolanda Fresnillo y el fundador de Alternativas Económicas Pere Rusiñol; en Pamplona se realizará en el marco del seminario «Seguimos de crisis: De Argentina a Chipre (2001-2013): La deuda como mecanismo de chantaje político y saqueo económico»; y en Madrid participarán Emmanuel Rodríguez del Observatorio Metropolitano, el abogado Gonzalo Boye y la periodista Olga Rodríguez. En todos ellos hablaremos de la estrecha relación entre crisis y deudocracia.

Barcelona, 9 de abril
19:00 en el Aula Magna de la Facultat de Geogràfica i Història de la UB (c/ Montalegre, 6)

 

Con las intervenciones de:
Werner Rügemer, autor del libro
Gerardo Pisarello, profesor de Derecho Constitucional y miembro del Observatori DESC
Ada Colau, miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca
Iolanda Fresnillo, miembro de Plataforma Auditoria Ciudadana de la Deuda
Presenta Pere Rusiñol, fundador de Alternativas Económicas.

Colaboran: Des-Banka y Grup de Recerca de l'Exclussió i Control Socials

 

Pamplona, 10 de abril
19:00 horas en la Librería La Hormiga Atómica (c/ Curia, 4)

 

Con la intervención de: Werner Rügemer

 

Madrid, 11 de abril
19:30 horas en Traficantes de Sueños (c/ Embajadores, 35, Local 6)

Con las intervenciones de:
Werner Rügemer, autor del libro
Gonzalo Boye, abogado y redactor de la querella contra las agencias de calificación
Emmanuel Rodríguez, miembro del Observatorio Metropolitano y coautor de La crisis que viene y Fin de Ciclo.
Olga Rodríguez, periodista especializada en temas internacionales.

 

Más información:
http://www.viruseditorial.net
http://www.viruslibreria.net
http://ratingcero.wordpress.com


02/04/2013 10:15:39 Versió per imprimir

Un intento de sentar las bases para una antropología anarquista

 

Por Francisco José Fernández Andujar

David Graeber es un autor que desde los años 90 y la década del 2000 está empezando a conocerse dentro de los movimientos sociales, especialmente dentro de donde milita, en el anarquismo, así como en los círculos académicos norteamericanos a nivel universitario, por sus trabajos de campo en la Antropología, con su brillante investigación sobre las comunidades de Madagascar, y las conclusiones teóricas derivadas de sus estudios, ejemplos de sociedades auto-gobernadas. 

Fragmentos de antropología anarquista es uno de sus textos más conocidos. Con un formato de folleto en poco más de un centenar de páginas, pretende sentar las bases para una antropología anarquista, esto es, dar a conocer públicamente y tal cómo es la realidad de las múltiples sociedades sin Estado o anarquista (con sus defectos e imperfecciones que puedan tener) que se conocen muy bien desde los orígenes de la Antropología como disciplina académica, pero que a pesar de ello y por determinadas causas que señala en este libro, no se difunde realmente al resto del público. El objetivo de la obra es superar esas limitaciones académicas y a fin de difundir esa realidad conocida por las investigaciones de campo, animar a los antropólogos a la formación de una antropología basada en el anarquismo y en las potenciales enseñanzas constructivas que se aprende en el campo de observación de las sociedades, que bien podría aplicarse para el resto de los intelectuales y académicos para sus respectivas especialidades a nivel social y científico. Al fin y al cabo, el conocimiento académico es una realidad gracias a la sociedad, y la cuestión social se debe tratar en el mundo académico. 

Para ello el autor hace una breve exposición del anarquismo en su más amplio sentido, haciendo hincapié en que los propios primeros anarquistas conocidos nunca dijeron ser los inventores de ninguna ideología o doctrina, ni se vieron ellos mismos como los “fundadores” del anarquismo, sino que más bien exponían algo que consideraban que ya existía y que era natural en el ser humano, y que había que reivindicar, más que inventar, para reorganizar la sociedad desde sus propios integrantes en un contexto de libertad y justicia social. 

Las explicaciones restantes sobre el anarquismo son por lo demás breves y pasados muy rápidamente, así como cuando detalla sobre la relación de la antropología y el anarquismo, a lo que está dedicado el segundo capítulo, y consiste más en una serie de anécdotas entre dichas afinidades, relatando muy poco las ocasiones de afirmaciones del anarquismo de algunos antropólogos, como Pierre Clastres, que tristemente sólo ocupa unas pocas páginas, y con la impresión de que Graeber no le hace justicia del todo, pues no detalla en realidad los propios matices que Clastres indicó sobre las sociedades que estudia tan brillantemente en su obra, y que no negó que fuesen imperfectas. Sin embargo, comenta entusiasmado las teorías de Clastres sobre la “economía del don”, un atractivo concepto difícil de comprender para los hombres de nuestras sociedades.

Los comentarios restantes sobre Frazer, Robert Graves, Al Brown, Marcel Mauss son más bien anecdóticos y que nos arrancarían alguna que otra sorpresa, así como cierta antipatía de Graeber hacia el primitivismo. Hay a mi ver una desinformación total sobre George Sorel, que Graebes no sólo señala una influencia en el anarquismo, sino incluso como miembro, más o menos extraño, del movimiento anarquista de su época. Nada más lejos de la realidad: ni Sorel militó en el anarquismo, estando su militancia en los partidos socialistas; ni tuvo influencia en el movimiento anarquista o anarcosindicalista, de la misma forma que en el caso de Mussolinni.

En su crítica a la democracia parlamentaria, Graeber realiza un ataque radical al sistema de votos. Señala que sus orígenes está en los modelos democráticos de la Antigua Grecia, cuya “democracia” pone en duda, por la existencia de sus esclavos, entre otros razonamientos. Ciertamente al hablar de Atenas y otras ciudades griegas por el estilo (pues no todas las polis griegas eran “democráticas”), Graeber señala el carácter netamente competitivo de las polis griegas y cómo los votos eran expresión de esta competitividad cuasi sectaria más que de una expresión genuinamente democrática, que ve claramente en otras sociedades de la Antigüedad (fáciles de encontrar, ciertamente, incluso dentro del continente europeo y del litoral mediterráneo), basadas en el consenso, que es lo que Graeber identifica con unas sociedades realmente libres e igualitarias. Lo cual es un acierto, si bien habría que matizar sus críticas a las polis griegas y que no recoge la realidad de algunas de las ciudades más “radicalizadas” que la propia Atenas, a la cual no se puede negar su carácter ciertamente competitivo y cuyo sistema de votos estaba ligado a los problemas bélicos:  “si un hombre está armado, se deberá tener en cuenta su opinión (...) Cada voto era, en realdiad, una conquista ” , y podríamos añadir desde aquí, los judiciales. Lo más interesante que aporta aquí es sin duda, y en contra de lo que afirman otros autores, es que Grecia no fue, para nada, el inventor de la “democracia”.

De tal manera, Graeber señala que “ la mayoría de los grupos anarquistas opera por un consenso (...) lo contrario del estilo de voto a mano alzada, divisor y sectario, tan popular entre otros grupos radicales ”. El consenso es definido, con acierto, como participativo y exigente de un esfuerzo de todos por llegar a acuerdos prácticos, que no necesariamente a la convicción estricta de todos sus miembros de lo que se acuerde. Es el esfuerzo a llegar, dentro de un debate, a un razonamiento común práctico que al menos no agreda a ninguno de los miembros y que más o menos sean satisfactorios para todos los miembros. “ Todo el mundo se pone de acuerdo desde el inicio en una serie de principios amplios de unidad asumidos como necesarios para la cohesión del grupo. (...) Se basa más en la necesidad de buscar proyectos particulares que se refuercen mutuamente que en demostrar que los demás parten de suposiciones erróneas” .

El problema que no se plantea Graeber es que ciertamente este funcionamiento es practicable en comunidades pequeñas y a nivel local, pero como bien plantea Clastres, entre otros, es qué ocurre cuando la sociedad crece y se amplía. Las asambleas y el consenso se hacen cada vez más complicados, y tienden a dividirse las asambleas, en el mejor de los casos, o a coordinar a través de una autoridad con creciente poder, en el peor. Es un tema en el que no voy a profundizar en estas pocas líneas pero que sabemos que dentro del movimiento anarquista es un debate muy presente e importante, donde se reconoce la posibilidad de los votos en reuniones de representaciones de asambleas donde los delegados leen los acuerdos sin posibilidad de cambiarlos, en respeto a las bases, y el voto como forma de entender la voluntad generalizada de las distintas asambleas sobre una cuestión. Sin menoscabo, por supuesto, de respetar la autonomía de quienes no están de acuerdo.

Graeber intenta sentar unas bases teóricas para la antropología anarquista, que discurriría entre una especie de “diálogos” entre la utopía y la etnografía. Insiste que deben basarse en muy pocos puntos, y de hecho expresa tan sólo dos: Primero, en la posibilidad de la transformación social. Segundo, rechazar todo tipo de vanguardismo, sea intelectual, político, o de otra forma. También construye una teoría sobre el “Contrapoder” que habla de las posibilidades dentro de un sistema de dominación donde no todo es blanco y negro. Finalmente, cuando habla del papel de los antropólogos del anarquismo, señala que su labor no es la de hacer prescripciones, sino contribuciones.

Finaliza el libro con un capítulo dedicado a las polémicas dentro de la antropología y sobre la necesidad de superar su estancamiento intelectual y su populismo de poca monta, así como en la necesidad de molestarse en proyectar sus descubrimientos al exterior, esto es, al público no especializado en al disciplina de la antropología. De este modo, sería posible esta Antropología Anarquista que defiende Graeber en este libro tan interesante, a fin de cuentas, y lleno de ideas que pueden gustar o quizás no tanto, pero que sin duda aporta mucho a la reflexión con fines prácticos.

 

Reseña publicada en @darga. Revista de pensamiento y crítica anarquista, n.º 1, febrero 2013

 

 Fragmentos de antropología anarquista


20/03/2013 17:23:04 Versió per imprimir

Las agencias de calificación debería ser lectura obligatoria para los críticos del capitalismo financiero y para la prensa económica

Por Rudolf Hickel

La crítica a las agencias de calificación no empieza con la reciente crisis de los mercados financieros y las cada vez peores notas a los países en el centro de la crisis del euro. Han abusado profundamente de su importante papel como instancias de información sobre los riesgos ocultos en los complejos paquetes de créditos y en productos financieros expresamente opacos. En el núcleo de este mercado monopolista están las Tres Grandes: Standard & Poor´s, Moody´s y Fitch.

Dejando de lado algunas pocas justificaciones, la crítica pública ha sido abrumadora. Libres de responsabilidad legal y económica, están al servicio de sus propietarios, sobre todo los fondos de alto riesgo y los bancos de inversión, a los que pertenecen directa o indirectamente. Los intereses de Wall Street son la varilla de medir las calificaciones.

Las fuerzas motrices, los instrumentos y los efectos deseados resultan difíciles de reconocer debido a la falta de transparencia bien protegida sobre estas prácticas empresariales. Es por eso que resulta tan oportuno el libro de Werner Rügemer acerca de las agencias de calificación. Este «filósofo intervencionista», como él mismo se define, y miembro del consejo científico de Attac es el primero que ha conseguido rellenar el vacío  existente en torno a este monopolio de información-calificación necesario para controlar los mercados financieros. Con una estructura impresionante, consigue romper, de manera accesible, «el secretismo organizado» sobre las agencias de calificación. Los propósitos del libro quedan claros en el propio subtítulo del libro: Una introducción al actual poder del capital. Las agencias de calificación son presentadas como actores centrales en el actual combate del capitalismo fundamentado en los mercados financieros. Lo que se propone es «describir por primera vez, de forma detallada y coherente, cómo se forman y operan las calificaciones». Se puede decir que consigue cumplir al final con sus ambiciosos propósitos. El resultado es un análisis integral del carácter sistémico de estos suministradores de información guiados por el provecho económico. Se presentan informaciones detalladas hasta ahora prácticamente desconocidas. Con una capacidad de profundizar impresionante, consigue fundamentar empíricamente estos nexos complejos. Este crítico del sistema se concentra en los orígenes, los instrumentos y la estructura laboral interna en la producción en serie de los evaluaciones (fallidas) de múltiples consecuencias, las bases del carácter lucrativo de este modelo de negocio, la opacidad sistemáticamente cuidada así como la exención de responsabilidades ante las decisiones erróneas. Da con las fuerzas motrices de esta industria del negocio al poner al descubierto la intrincada estructura de propietarios.

[...]
Este análisis de las agencias de calificación debería ser lectura obligatoria no sólo, desde luego, en el ámbito de los críticos del capitalismo financiero. También le recomiendo la lectura de esta obra pionera a los agentes de los bancos de inversión y de los fondos de alto riesgo así como a los de la política regida por los mercados financieros. Y por supuesto también la prensa económica que, con pocas excepciones, sigue ignorando las críticas a las agencias de calificación y los economistas que siguen confiando en la exactitud de las informaciones procedentes de los mercados financieros deberían dejarse provocar de manera productiva por este libro.

 

Reseña publicada en Süddeutsche Zeitung, el 16/10/2012

 

  Las agencias de calificación


14/03/2013 16:43:59 Versió per imprimir

De una época en la que creían que la revolución era posible

 

por Ekintza Zuzena

En esta segunda entrega de sus memorias, Jann-Marc relata los trepidantes días de discusión y acción en Barcelona junto a sus compañeros del MIL en la última etapa de esta organización revolucionaria. Agitados días que acabaran con la detención (y posterior ejecución) de Salvador Puig Antich, la cual obligó a Jann-Marc a huir a Francia donde proseguirá su acción revolucionaria en los GARI (Grupos de Acción Revolucionaria Internacionalista) y más tarde en Action Directe. Compromiso revolucionario que le ha llevado a pasar 24 años en prisión al no arrepentirse de ello (actualmente está en libertad condicional).

En el libro se abordan las motivaciones que llevaron al autor y a sus jóvenes compañeros (todos bordeaban los 20 años) a empuñar la lucha revolucionaria contra la dictadura franquista (guerra civil española y posterior resistencia antifranquista, Mayo del 68…), las discusiones y debates internos (la descripción que realiza el autor de la ideas de Puig Antich pone de manifiesto la manipulación a la que se ha visto sometida la memoria de este en la película «Salvador») en una época en la que creían que la revolución era posible, la vida en clandestinidad asediados por la persecución policial…, así como el relato y las causas que motivaron la detención de Puig Antich. Todo dentro del contexto de la inminente llegada de la transición española y las traiciones políticas pertinentes.

De Memoria (II) ofrece además, una apasionante y elegante narrativa (adornada con citas de Carlos Marighella a modo de «pedagogía guerrillera»), realizando una descripción de la Barcelona de la época.

«En definitiva: somos un puñado de críos. Pero frente a lo Ilegítimo, la legitimidad no tiene edad ni cantidad, sino que cobra todo su sentido en la rebelión».

 

  De memoria II


13/03/2013 15:17:29 Versió per imprimir

Virus editorial, más de veinte años creando y difundiendo cultura del libro

Por Álvaro Hilario

La barcelonesa calle Junta de Comerç, en el barrio de El Raval, a muy pocos metros de la Rambla, acoge el nuevo y espacioso local de la editorial Virus, espacio que sustituye al antiguo de la cercana calle Aurora. Son seis las personas que allí, trabajando a tiempo completo, dan continuidad a un proyecto editorial de funcionamiento horizontal, asambleario y autogestionario nacido en 1991.

Miguel Martín, miembro del colectivo, se prestó para acompañar a GARA por este recorrido de veintidós años por el mundo de las letras menos habituales y más heterodoxas.

«Hay un momento en el que lo que era la distribución alternativa de música, fanzines y revistas (años en los que aún se editaban cabeceras significativas dentro del mundo de la izquierda antiautoritaria como el `Resiste', ``Ekintza Zuzena' o `La LLetra A') reúne a un importante número de gente, tanto en Catalunya como en otros lugares del Estado. Así, un grupo de gente que se movía por El Lokal (una de las primeras iniciativas tendentes a estabilizar la distribución de materiales alternativos y que en Euskal Herria dio origen a la DDT) considera que sería importante y necesario dar un paso más y pasar al tema del libro», recuerda Miguel Martín.

El tema libro no hace referencia en exclusiva a la distribución de estos: «En ese grupo existe también la intención de, por una parte, crear una cultura del libro dentro del movimiento alternativo, que se estaba empezando a renovar en aquellos momentos (había una serie de cosas nuevas como la insumisión), ofreciendo textos de fondo y, por otro, dar espacio en el ámbito comercial a textos críticos que ninguna editorial al uso iba a publicar; llevar a librerías textos que, si no fuera por Virus, no hubiesen llegado a estos establecimientos».

Edición y distribución

El primer libro que editó Virus fue una biografía del guerrillero antifranquista y maquis anarquista Quico Sabaté: «Sabaté. Quince años de guerrilla urbana antifranquista», de Antonio Téllez Solá. El título se reeditó con motivo del veinte aniversario de Virus y en enero de este 2013 apareció su versión en catalán. Toda una declaración de principios sobre lo que el colectivo pretendía. «Una de las intenciones nuestras era recuperar una memoria histórica no asociada a los modelos de memoria oficiales y hegemónicos; incluso, que ni siquiera estuviera asociada a la historia que desde los organismos políticos -desde los partidos de extrema izquierda hasta la CNT- que se generaba a la medida de cada organización; se quería dar espacio a una memoria histórica que recuperara la lucha de los viejos luchadores, pero que no estuviera condicionada por intereses partidistas, una memoria fiel a la memoria militante en sí misma», explica Martín.

Desde aquel primer libro, hace veintidós años, ha pasado mucha agua debajo del puente: «Ha pasado mucha gente, ha habido momentos complicados para la viabilidad del proyecto y ha ido variando el carácter y la composición del colectivo: en su momento había en Virus una mezcla de gente dedicada profesionalmente y a tiempo completo y gente vinculada de forma militante. Ahora, todos los que estamos trabajamos a tiempo completo, porque el proyecto ha ido generando más exigencias y más necesidad de una dedicación completa. Se ha crecido mucho: ahora, en Catalunya, distribuimos a sesenta editoriales (Txalaparta es una de ellas), en el espacio comercial y el alternativo. Somos distribuidora en Catalunya, llevamos materiales a las librerías, pero por aquí pasa mucha gente de colectivos sociales que vienen a mover libros en pequeñas distribuidoras de ámbito local».

Pareciera que, en estos años, Virus ha desarrollado una estructura comercial que permita el desarrollo de su propia tarea editorial. «De hecho, en estos veintidós años, lo que llamaríamos la pata alternativa es cada vez más importante en nuestra actividad económica, es un aspecto que crece. Hay cada vez más cultura del libro entre los colectivos y, en lugar de quedarse en un espacio testimonial, es, hoy en día, casi el 50% de lo que movemos, a nivel económico».

Memoria histórica

En Catalunya, es la propia Virus quien distribuye sus textos, tarea que en otros lugares del Estado corre por cuenta de otras empresas. En Euskal Herria, por ejemplo, es Elkar quien desarrolla esta tarea. Aún y todo, Virus también es diferente a la hora de encarar estas relaciones: «Tenemos la intención de, con los colectivos más cercanos, desarrollar relaciones de apoyo mutuo. Procuramos que el trabajo que hacemos no sea solo para sustentar el desarrollo de Virus sino para generar una red; que los textos de carácter alternativo se vayan moviendo y utilizando para asentar otros proyectos similares al nuestro, como ha pasado con Traficantes de Sueños, La Felguera o Cambalache».

La editorial tiene cuatro colecciones: Memoria, Acracia, Ensayo y Panfleto. Las dos primeras son hermanas y están dedicadas a rescatar clásicos del pensamiento y la historia libertarios. Miguel Martín nos habla de las otras dos colecciones:«En Ensayo buscamos tener una serie de textos accesibles para la mayoría de la gente pero que ofrezcan una reflexión crítica sobre una serie de elementos actuales: la crisis alimentaria, agencias de calificación, etcétera; esta es una colección de temas de actualidad. Luego está la colección de folletos, que son textos cortos, también de actualidad, pero menos extensos que Ensayo. Está entre el panfleto combativo, bien entendido -el texto de reflexión crítico breve, accesible, pedagógico- y la crónica: memoria de las luchas sociales más contemporáneas; a diferencia de Acracia y Memoria, pretende ser una reflexión sobre la memoria de los movimientos sociales ubicados en un espacio temporal más próximo».

Las nuevas tecnologías, los nuevos soportes, son tema de debate dentro del colectivo en estos tiempos. «Estamos intentando afrontar el tema de la edición digital, en un proceso de analizar cómo afrontar el libro electrónico, una cuestión que antes o después nos va a tocar».

«Ya estamos viendo cómo lo hacemos dentro de la escala de valores que venimos defendiendo desde hace tiempo: nosotros apostamos por el creative commons, todos los libros que dependen de nosotros y el contrato de derechos no nos obliga a respetar el copyright, los colgamos para descarga libre en pdf. Hemos hecho una apuesta por la cultura libre y el acceso libre a los contenidos, de ahí la reflexión sobre el ebook», señala Miguel.

Novedades, del maquis al funcionamiento de las agencias de calificación

En Virus destacan dos de los últimos títulos publicados: «El duende del maquis» y «Las agencias de calificación. Una introducción al actual poder del capital».

«`El duende del maquis' es un libro que recoge la memoria oral de uno de los guías del maquis, que ayudó habitualmente a personajes como Sabaté, Facerías, Caracremada o Massana, y al que la Policía franquista no consiguió capturar jamás. Como dice la sinopsis del libro, es alguien que `no protagonizó ninguna acción pero hizo posibles muchas'», cuenta Miguel Martín. Jesús Martínez Maluenda y Jaume Serra Fontelles son los autores. Tiene 160 páginas y se vende al precio de 13 euros.

«Las agencias de calificación. Una introducción al actual poder del capital», de Werner Rügemer, es un volumen de 280 páginas y a un precio de 18 euros: «Es una traducción del alemán, en donde se analiza el nacimiento, la expansión y la acumulación de poder de las agencias de rating, y en el que se analiza quiénes son sus propietarios y qué mecanismos de poder utilizan para imponer sus intereses. Será el primer libro en castellano que analice de manera específica quiénes son y qué papel juegan empresas como Moody's o Standard and Poor's», explica.

No podíamos despedirnos sin conocer el alcance de la crisis: «La crisis se está notando, principalmente, en el goteo de librerías que han ido cerrando de un tiempo a esta parte. Esto, lógicamente, afecta a un proyecto como el nuestro, cuyo espacio natural es la librería especializada y el criterio del librero el que nos ayuda a llegar a los lectores. Por otra parte, el proyecto sigue siendo viable: sabemos que tenemos la responsabilidad de hacer aportaciones a las luchas que crecen». A.H.

 

Reportaje publicado en Gara el 5 de marzo de 2013


05/03/2013 13:40:59 Versió per imprimir

Audio del acto de Jann-Marc Rouillan en Girona

 

Cortesía de l@s compañer@s de la distribuidora Logofobia, en el siguiente audio podéis escuchar la intervención de Jann-Marc Rouillan y el intercambio de éste con l@s asistentes al acto celebrado el pasado martes 19 de febrero de 2013 en la Universitat de Girona

Ir a descargar


22/02/2013 09:42:49 Versió per imprimir

Del anarquismo social como firme proyecto de emancipación de clase

Por Alberto García Teresa

Murray Bookchin, uno de los escasos tteóricos anarquistas contemporáneos, desarrolla una contundente y sólida crítica a las corrientes individualistas dell anarquismo de las últimas décadas en este fundamental libro. Escrito en 1995, justo cuando dichas tendencias empezaban a difundirse en el Estado español, está precedido por una concisa pero excelente contextualización de Juantxo Estebaranz.

Partiendo de que «sus preocupaciones por el ego y su singularidad y sus conceptos polimórficos de resistencia están erosionando lentamente el carácter socialista de la tradición libertaria», el autor se detiene en varios autores y corrientes: el insurreccionalismo, el primitivismo, teorías antirracionalistas, neomísticas y de crítica de la tecnología y a la civilización industrial. Estas avanzan, en su mayoría, desde las aportaciones de un individualismo criticado en su día por Bakunin o Kropotkin. De hecho, indica que, ya entonces, fueron interpretadas como «un lujo exótico de la pequeña burguesía, [...] un capricho de la clase media, mucho más anclado en el liberalismo que en el anarquismo». A su vez, Bookchin señala que dichas corrienttes se basan en un «estilo de vida» (Social Anarchism or Lifestyle Anarchism es el título original de este volumen) que se desentiende de la revolución social en pos de una autorrealización hedonista, y que cae en amplias y profundas contradicciones con los presupuestos que pretende defender.

Con un tono punzante y polémico, pero que no esconde una profunda reflexión teórica, poniendo sobre la palestra las fuentes directas, Bookchin revela sus motivaciones narcisistas («socialmente inocuas», subraya) y cuestiona la prevalencia del egoísmo, la fundamentación en el mito del individuo plenamente autónomo, su esteticismo y, en el fondo, la falta de compromiso real. Critica, por tanto, una actitud elitista, arrogante, atravesada por el nihilismo posmoderno, que elude la responsabilidad y que cae en la frivolidad y que no busca más que la complacencia inmediata de los impulso. Así, consiste en una encendida denuncia de teorías y prácticas políticas que encubren planteamientos pequeñoburgueses bajo un discurso contestatario y antiautoritario.

En cualquier caso, es importante destacar que, lejos del dogmatismo, Bookchin no postula una denominación única del anarquismo, pues no excluye estas tendencias dentro de él, sino que apuesta por añadir adjetivos para fijar las corrientes, a pesar de que mantienen (a mi juicio) posturas incompatibles. Con todo, Bookchin apuesta por un anarquismo social que incide en el compromiso para/con la comunidad, en la construcción de organizaciones revolucionarias; que busca, en definitiva, una sociedad libre y justa para todas/os y no sólo para unas/os pocas/os que puedan permitírsela.

En suma, esta obra resulta una reafirmación de «la necesidad de un enfrentamiento organizado, colectivista y programático al orden social existente»; del anarquismo social como firme proyecto de emancipación de clase.

 

Reseña publicada en Viento Sur n.º 126, enero de 2013

 

 

  Anarquismo social o anarquismo personal


20/02/2013 10:52:16 Versió per imprimir

Audio de la presentación en Madrid de Food Wars

La presentación en Traficantes de Sueños de Food Wars, de la que os ofrecemos el audio, sirvió para hablar de la geopolítica del hambre y del uso estratégico de los alimentos, la alimentación y la agricultura, desde diferentes puntos de vista: el papel de la cooperación internacional, la verdadera función de las grandes instituciones internacionales, la repercusión sobre el campesinado europeo u occidental... fueron entre otros los temas que se trataron en una mesa rica y diversa.

 

  Food Wars


15/02/2013 15:58:54 Versió per imprimir

Un abisme insuperable

Per Xavier Diez

Murray Bookchin (1921-2006), un dels més més destacats historiadors i teòrics de l'anarquisme, autor d'una interessant història de l'anarquisme espanyol i amb una extensa bibliografia de recerca i reflexió, esdevingué un dels principals pensadors llibertaris del darrer terç del segle XX. Sempre amb la voluntat de llegir críticament la realitat, va viure amb preocupació l'extensió d'un seguit de corrents anarcoindividualistes, a cavall entre l'estirnerisme, la tradició individualista nord-americana i el New Age. A parer seu, i amb una certa justificació, considerava que aprofundir en el camí de la revolta individual, amarada d'un cert "indigenisme" (en el sentit que representava la ressurrecció del mite del bon salvatge) i un primitivisme de cap de setmana, feia de moltes (i molt populars) tendències socialistes caure en el parany de l'esterilitat.

Bookchin, per contrarestar la popularitat de teòrics com el primitivista John Zerzan, l'anarcofeminista Susan Brown o l'anarquista ontològic i Sufí Hakim Bay, redactà un breu assaig a mitjans noranta. Sense menystenir algunes de les conclusions interessants d'aquest conjunt de noves famílies llibertàries, alertava del perill que aquestes concepcions, massa impregnades de postmodernisme i elitisme fatu, no fessin altra cosa que anul·lar tota capacitat crítica i constructiva entre la dissidència social a occident. Per a l'historiador novaiorquès, defensor de concepcions kropotkinianes, les actituds de bona part dels partidaris d'aquests corrents, a partir del seu aïllament de la realitat, els podia portar a un reaccionarisme llibertari, com de fet ja succeeix amb una part del moviment, que assumeix idees neoliberals. Un reaccionarisme llibertari al qual es pot arribar precisament des d'arguments confusos, cínics i sofisticats que recorden "el banquer anarquista" immortalitzat per Pessoa.

En certa mesura, ni la polèmica ni la crítica són nous. Almenys des de la dècada de 1920 Max Nettlau ja denunciava "la dispersió de tendències" que implicava l'aparició, en el tombant del XIX, els primers grups individualistes francesos. També recordo una traducció mecanuscrita (dels anys seixanta?) d'una diatriba de Luigi Fabbri contra aquestes actituds aristocràtiques que es derivaven de l'hedonisme de bona part d'aquests col·lectius. De manera que Bookchin no fa sinó repetir un fet inherent a la condició llibertària: la tensió entre la igualtat i la llibertat, la dificultat de combinar la dimensió individual i col·lectiva.
L'assaig, tanmateix, és brillant en el sentit que realitza una crítica molt ben argumentada contra algunes idees que, en una primera impressió poden resultar seductores, i que tanmateix acaben tenint una complicada cara B.
Un bon llibre de filosofia llibertària que serveix per netejar unes quantes teranyines acumulades al cap.

Ressenya publicada al bloc Passive Resistance to the Incompetent Authority el 8 de febrer de 2013

 

  Anarquismo social o anarquismo personal


15/02/2013 14:57:02 Versió per imprimir

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