La antropología anarquista que se está empezando a fraguar

 

Por Beltrán Roca Martínez (Universidad Pablo de Olavide y la Universidad de Cádiz)

La reciente edición en español del ensayo Fragmentos de antropología anarquista, del antropólogos norteamericano David Graeber, por parte de la editorial Virus, nos ofrece una buena oportunidad para reflexionar sobre las relaciones entre antropología y anarquismo, o, en un plano más general, sobre Ciencia y movimientos sociales, sobre conocimiento y poder.

La obra de Graeber fue publicada originariamente en 2004 por Prickly Paradigm Press, de la Universidad de Chicago. Desde entonces han pasado varios años y algunas de las cuestiones y propuestas del ensayo han generado interesantes debates. Otras ideas incluso han sido sucedidas por acontecimientos que obligan a revisarlas. El libro contiene una recopilación de pequeños textos que, en su conjunto, constituyen un primer esbozo de lo que podría ser una «antropología anarquista». En los últimos años se han producido notables avances en la influencia de las ideas anarquistas en la antropología y las ciencias sociales. Es posible afirmar que está naciendo una especie de corriente aunque con características distintas a otras Escuelas o tradiciones antropológicas que existen o han existido. Graeber comienza el ensayo precisamente planteando la necesidad de desarrollar una teoría social radical. Sin embargo, esta teoría no puede ser similar a las otras: las relaciones de los anarquistas con la teoría y con la ciencia han sido particulares.

¿La Academia?

A diferencia de otras teorías como el marxismo o el liberalismo, el anarquismo ha permanecido separado del ámbito académico. Graeber ofrece dos explicaciones. En primer lugar, la estructura burocrática, jerarquizada y altamente competitiva de la Academia lo convierte en un espacio social poco adecuado para personas con ideas anarquistas que defienden otro tipo de valores como la igualdad y la cooperación. Aquí el antropólogo anarquista Pierre Clastres fue incluso más tajante. Llegó a afirmar que el marxismo, como ideología de conquista del poder, consideró a la universidad un campo más de batalla en el que extender su dominación. En segundo lugar, afirma Graeber, existe en el anarquismo una relación particular con la teoría: el anarquismo es más un discurso ético sobre la práctica revolucionaria, mientras que el marxismo ha sido más bien un discurso teórico sobre estrategia revolucionaria. Esto explica la importancia que el marxismo ha tenido en la teoría social a diferencia del anarquismo.

Efectivamente, el año en que Graeber escribió el texto la presencia de anarquistas en la Universidad era aún anecdótica. No obstante, desde entonces la influencia del anarquismo en los departamentos de antropología, sociología y ciencias políticas de universidades de todo el mundo no ha parado de crecer. Por ejemplo, tras la coordinación del libro colectivo Anarquismo y antropología (Roca, 2008) he recibido noticias de antropólogos de numerosos lugares (de diversos puntos de España, México, Bolivia, Chile, Argentina, etc.). Graeber, que publicó años antes, en inglés, y con una editorial de proyección más internacional, ha recibido correos, invitaciones y contactos de centenares de profesores, investigadores y estudiantes de todas las partes del planeta.

 

Hoy quizá habría que preguntarse lo contrario: ¿Por qué hay un creciente interés en el anarquismo desde la antropología?

Diversos factores están propiciando este acercamiento. En primer lugar, la eclosión de una nueva generación de movimientos sociales basados en la horizontalidad por todo el globo (como el 15M o el movimiento Occupy), invitan a reflexionar sobre prácticas y conceptos anarquistas: redes sociales, asambleas, consensos, descentralización, democracia directa, acción directa, etc. En segundo lugar, el colapso de los regimenes llamados comunistas a partir de los años noventa del pasado siglo originó una fuerte crisis en el marxismo, que hasta entonces había tenido hegemonía en numerosos espacios universitarios. Lo cierto es que una multitud de pensadores se quedaron huérfanos intelectualmente. Muchos terminaron defendiendo las versiones más pesimistas y desmovilizadoras del posmodernismo. Sin embargo, numerosos pensadores radicales motivados por las nuevas luchas sociales, han ido desarrollando nuevas teorías y formas militantes de investigación claramente inspiradas en el anarquismo. En tercer lugar, en el ámbito de la antropología, habría que unir la crisis de representación: un profundo debate interno sobre hasta qué punto conocer otras culturas no era otra forma de colonizarlas, de imponerles las categorías de la Ciencia, que es a su vez el producto de la Modernidad Occidental. Para algunos el reto era buscar formas de estudiar a los otros sin dominarlos, construir una ciencia que dialogara con otras formas de saber. Oponerse a la hegemonía de determinados tipos y lugares de conocimiento sin generar a su vez nuevas hegemonías, ese es el reto de las «Antropologías del mundo» (Narotzky, 2011). La coincidencia entre algunos postulados libertarios y dicha empresa es más que evidente.

Todos estos factores están influyendo en la creciente presencia del anarquismo en los debates antropológicos y en las ciencias sociales en general. Aunque existen antecedentes que se deben reseñar.

Antecedentes de la antropología anarquista

En su propuesta de una antropología anarquista, Graeber destaca a cuatro autores que han ejercido una marcada influencia: Robert Graves, Radcliffe-Brown, Georges Sorel y, especialmente, Marcel Mauss y Pierre Clastres. Exploraciones posteriores sobre las influencias libertarias en la antropología social, como la de Brian Morris (2008) o la mía (Roca, 2008), contribuyen a profundizar en las raíces de este conjunto de estudios y teorías.

Así, desde los orígenes de la disciplina, muchos antropólogos y proto-antropólogos utilizaron sus conocimientos para realizar una crítica de su propia cultura. Me refiero, por ejemplo, a Stanley Diamond, Élie Reclus o el mismo Kropotkin. El impulso de muchos de los primeros antropólogos fue precisamente demostrar que sin Estado hay sociedad. Los manuales básicos de antropología muestran hoy que el Estado es sólo uno de los modelos de organización socio-política que existen. Aunque es hoy predominante, han existido y existen multitud de sociedades sin un aparato de poder centralizado, una fuerte estratificación social y el monopolio de la violencia, que es lo que diferencia al Estado de otras formas políticas.

Un destacado antropólogo que trabajó en esta línea fue Pierre Clastres (2009). La obra de Clastres plantea numerosas cuestiones relevantes. Criticó el carácter etnocéntrico de la antropología de su época, que se manifestaba en su identificación del poder con la coerción, la subordinación y la violencia. Antropólogos y científicos sociales ignoraban, de esta manera, la existencia de sociedades sin explotadores ni explotados, donde el poder no significa coerción. La clave, según Clastres, reside en el esfuerzo de las sociedades aestatales por impedir, a través de múltiples mecanismos, que el poder se separe de la sociedad. Evitar la formación de un centro de poder independiente. El jefe primitivo tiene el poder de la palabra, una palabra, añade, carente de poder, pues no puede dictar órdenes. Numerosos ejemplos muestran que sólo en tiempo de guerra les es posible mandar. En tiempo de paz, o bien eran sustituidos por otros líderes o bien sencillamente nadie acataba sus órdenes. El jefe primitivo tiene la palabra porque carece de poder, está, en definitiva, al servicio de la comunidad. Parafraseando a Marx escribió: «La historia de los pueblos que tienen una Historia es la historia de la lucha de clases. La historia de los pueblos sin Historia es, diremos con la misma verdad, la historia de su lucha contra el Estado». Se trataba de una contestación el etnocentrismo de Marx, que definía la lucha de clases como el motor de la Historia. Marx trató de descubrir las leyes universales de la evolución de las sociedades, ignorando que en las sociedades primitivas lo que ocurría no era una lucha de clases, sino una lucha contra el Estado.

En esa misma línea, James C. Scott (2010) ha planteado recientemente en The Art of Not Being Governed que en la actualidad existe una zona montañosa en el Sudeste Asiático de la extensión de Europa llamada Zomia en la que el Estado apenas tiene incidencia gracias a estrategias deliberadas de los pueblos que residen allí. Trabajos de muchos otros antropólogos, como Richard Lee, Harold Barclay o el mismo Marshall Sahlins, han apuntado en direcciones similares.

La antropología anarquista que casi existe

En su defensa del acercamiento entre anarquismo y antropología, Graeber se pregunta: ¿De qué problemas y conceptos se puede ocupar esta antropología anarquista? Ofrece un listado de temas para cuya explicación el anarquismo tiene una contribución indispensable: la teoría del estado, la teoría de las entidades no estatales, la teoría del capitalismo, el poder/ignorancia o poder/estupidez, la jerarquía, el sufrimiento y el placer, la alienación, la felicidad política y una ecología de las asociaciones voluntarias.

Gran parte de su producción antropológica posterior se detiene en estas cuestiones (Graeber, 2009 y 2010). Pero además, toda una generación de antropólogos está desarrollando hoy investigaciones sociales en las que el anarquismo es una de las principales influencias. Un ejemplo en el estado español puede ser el Grupo de Estudios Antropológicos «La Corrala» de Granada, que ha estudiado desde el interior de los movimientos sociales, los conflictos urbanos (como la gentrificación) y las dinámicas de resistencia (Rodríguez y Salguero, 2009 y 2012). Otros casos destacados son la red antropológica y el grupo de trabajo Periferies Urbanes, del Institut Català d’Antropología.

Fuera de España hay también notables ejemplos. Numerosos miembros de la Anarchist Studies Network o de la lista de correo electrónico «anarchist-academics» son antropólogos. Destacan, aparte de Graeber, otros antropólogos que han analizado las influencias libertarias en diversos movimientos sociales: Jeffrey Juris (2008), Gavin Grindon (2008), Biddle, Graeber y Shukaitis (2007) Florido, Gutiérrez y Roca (2009). En estos casos se trata de estudiar la acción colectiva en buena medida a partir de la experiencia de participación en los movimientos populares.

A pesar de las sugerentes aportaciones del libro, en la propuesta de Graeber he detectado dos grandes ausencias: el análisis de instituciones de dominación no estatales, por un lado, y la defensa de metodologías participativas de investigación, por otro. El estudio de nuevas instituciones de dominación sí ha sido más desarrollado en su carrera investigadora posterior. Ahí destaca su reciente estudio sobre la «deuda», ligado al movimiento Occupy Wall Street en el contexto de la crisis financiera (Graeber, 2011). Sin embargo, ni en el libro ni en su bibliografía posterior se profundiza demasiado en las metodologías participativas de investigación. En Fragmentos de antropología anarquista reflexiona ligeramente sobre cómo la etnografía nos ofrece un modelo para un «intelectual no vanguardista». Esta misma obra es fruto de su participación en el movimiento por una globalización alternativa, la Direct Action Network o el sindicato IWW (Industrial Workers of the World). En 2007, con Biddle y Shukaitis editan una obra colectiva sobre investigación militante. Sin embargo, las aportaciones de la investigación participativa van más allá de reflexionar a partir de la participación en movimientos sociales. Existe toda una tradición de Investigación Acción Participativa (que hunde sus raíces, entre otras corrientes, en la educación popular y el socioanálisis), que no es citada en la obra y guarda una estrecha relación con las preguntas, premisas y enfoques planteados por Graeber. Trabajos posteriores de esta «antropología anarquista» deberán rescatar las aportaciones de las metodologías participativas de investigación para el trabajo con los movimientos sociales. Quizá conectándolas, además, con algunos planteamientos de las Antropologías del mundo.

En definitiva, se puede decir que Fragmentos de antropología anarquista se publicó en un momento histórico especialmente oportuno. Por un lado, fue un momento de eclosión de numerosos movimientos sociales cuyas aspiraciones y formas organizativas bebían directamente del anarquismo. Por otro lado, fue un momento de autorreflexión de la misma ciencia antropológica sobre el papel de la antropología, las formas de conocer, el poder y el saber, la descolonización y las relaciones con los movimientos sociales. Todo ello, ayudado por la difusión de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, contribuyó a difundir esas ideas y debates a numerosos puntos del planeta. De 2004 a hoy ha llovido bastante y las relaciones entre el anarquismo y la antropología se han estrechado aún más. Esto se está manifestando en el desarrollo de formas participativas de investigación, en la implicación de numerosos antropólogos en nuevos movimientos sociales, en la creación de foros, seminarios y redes académicas específicas, y en la publicación de nuevas obras de «antropología anarquista». No cabe ninguna duda de la positiva huella que Graeber ha dejado en la antropología.

Bibliografía

Biddle, E.; Graeber, D. y Shukaitis, S. (eds.): Constituent imagination: militant investigation, collective theorization. Oakland: AK Press, 2007.

Clastres, Pierre: La sociedad contra el estado. Barcelona: Virus, 2009.

Florido del Corral, D.; Gutiérrez Molina, J. L.; y Roca Martínez, B.: El pueblo en la calle. Reconversión naval, sindicalismo y protesta popular en el astillero de Puerto Real. Sevilla: Fundación Centro de Estudios Andaluces, 2009.

Graeber, David: Direct Action: An Ethnography. Oakland: AK Press, 2009.

Graeber, David: “The rebirth of anarchism in North America 1957-2007”, Historia Actual Online, nº21, 2010.

Graeber, David: Debt: the first 5,000 years. New York: Melville House, 2011.

Grindon, Gavin: “Carnaval contra el estado”, en Roca, Beltrán (coord): Anarquismo y antropología. Madrid: LaMalatesta Editorial, 2008.

Juris, J.: Networking futures: The movement against corporate globalization. Durham and London: Duke University Press, 2008.

Narotzky, S.: “Las antropologías hegemónicas y las antropologías del sur: el caso de España”, Revista Andaluza de Antropología, nº 1, 2011.

Morris, Brian: “Antropología y anarquismo. Afinidades electivas”, en Roca, Beltrán (coord): Anarquismo y antropología. Madrid: LaMalatesta Editorial, 2008.

Roca, Beltrán (coord): Anarquismo y antropología. Madrid: LaMalatesta Editorial, 2008.

Rodríguez, Juan; Salguero, Oscar: Aprendiendo a decir NO. Conflictos y resistencias en torno a la formas de concebir y proyectar la ciudad de Granada. Granada: Asociación de Estudios Antropológicos ‘ La Corrala’, 2009.

Rodríguez, Juan; Salguero, Oscar: Transformación urbana y conflictividad social. La construcción de la Marca Granada 2013-2015. Granada: Biblioteca Social Hermanos Quero / Asociación de Estudios Antropológicos ‘La Corrala’, previsto 2012.

Scott, James C.: The art of not being governed. An anarchist history of upland Southeast Asia. New Haven: Yale Univ. Press, 2010.

 

Artículo publicado en Libre Pensamiento n.º 70, invierno 2012

 

 

  Fragmentos de antropología anarquista


31/05/2012 10:29:27 Versió per imprimir

Calendario de Ferias y Encuentros donde estará Virus editorial

 

 

Tenemos una apretada primavera de ferias y encuentros de diferente tipo. Aquí podéis ver los sitios donde podréis encontrar una parada vírica con nuestros libros y las de nuestras editoriales afines. Os esperamos!

 

Feria del Libro Anarquista de Bilbao | Liburu Anarkista Azoka
19 (de 11 a 20 horas) y 20 de mayo (de 11 a 15 horas) en la Plaza Unamuno
http://www.cnt-sindikatua.org/index.php/es/inicio/78-noticias/343-feria-del-libro-anarquista-en-bilbao.html



XV Marxa de homenatge al Maquis
25, 26 y 27 de mayo (Seu d'Urgell-Lleida-Alberg la Valira)
http://www.nodo50.org/alestrinx/imatges/maquis012.jpg



Encuentro del Libro y del Debate Antiautoritarios | Liburu eta Eztabaida Antiautoritarioari Buruzko Topaketa
2 y 3 de junio en la Plaza Etxauri
http://www.liburutopaketa.net/



Feria del Libro de Madrid
del 25 de mayo al 10 de junio
Estaremos en la caseta n.º 122 junto con La Malatesta
http://www.ferialibromadrid.com/expositores_ficha.cfm?id=3412

Fira Alternativa de València
1, 2 y 3 de junio
http://firaalternativa.org

VIII Mostra del Llibre Anarquista de Barcelona

del 25 de junio al 1 de julio
http://www.llibreanarquista.net/




 


16/05/2012 15:24:10 Versió per imprimir

És possible conviure amb les màquines?

Per Àlex Vila

Potser el fet que Illich conegués  bé la civilització que va equivocar la tria entre ser o tenir, i també la cultura de llocs poc modernitzats com Mèxic, on la gent es construïa la seva casa sense ni saber que elles no eren licenciadas d'arquitectura, li va donar una perspectiva privilegiada per fer una crítica independent als hits de la Modernitat i a les promeses de progrés indefinit (educació, medicina, indústria), crítica contemporània a la de Lewis Mumford (El mito de la  màquina, ed. Pepitas de calabaza, 2010), que independentment quines siguin les seves conclusions permeten – que no és poc-  qüestionar el discurs modernitzador no des de la nostàlgia, sinó des dels resultats socials. 

Amb una argumentació que es basa en el «sentit comú sobre l'ús de les eines» -aquestes enteses un sentit molt ampli- l'anàlisi de la tecnologia que fa Illich sempre parteix des de la preocupació antropològica:  aquests conjunt d'eines ens fan ser més autònomes o més alienades?  Illich defensa que hi ha uns llindars a partir dels quals la tecnologia s'autonomitza i és socialment perniciosa, i una comunitat ha d'establir els criteris per impedir-ho.

D'aquesta manera s'entén que enlloc de prometre la il·lusió democratitzadora de més «velocitat» per a tothom, o més escoles, més medicina, etc. ideals implícits en el  productivisme que tant les capitalistes com les socialistes compartien, sigui necessari  tenir la capacitat d'establir uns límits quan el que fan aquestes mesures realment és desigualitzar més la societat. Per exemple: el discurs positiu del desenvolupament (sigui del que sigui)  reenvia a països a la denigrant categoria de subdesenvolupades, o pensem sinó en la despossessió que ha significat convertir a la majoria de població, en gent que no ha estudiat, com mostrava l'autor a La sociedad desescolarizada (ed. Burlot, 2011). La igualtat és parlar menys d'extensió i més de límit. Paraula tabú – en el fons el límit és l'acceptació de la mort- per les societats de casinos i d'astronautes a la conquesta de l'espai.

 

Ressenya publicada al setmanari Directa, 8 de maig de 2012

 

 

  La convivencialidad


11/05/2012 10:11:04 Versió per imprimir

Niegan la entrada a bélgica a Walden Bello

Por Santi Quiñones

Este fin de semana se está celebrando en Bruselas la conferencia internacional «UE en crisis: análisis, resistencia y alternativas a la Europa cooperativa», un evento paneuropeo al que asisten unos 300 líderes sociales, activistas e investigadores para consensuar una estrategia de trabajo progresista frente a la «UE de la austeridad» actual. Uno de los invitados estrella de este evento era, ayer sábado, el prestigioso politólogo filipino Walden Bello, diputado del Parlamento de su país por el partido socialista Akbayan y presidente del comité parlamentario sobre derechos de los trabajadores residentes en el extranjero. Bello reside actualmente en EEUU, donde es profesor de la universidad de Binghamton.

Bello tomó en Nueva Jersey un vuelo de la aerolínea United Airlines con su pasaporte diplomático. Sin embargo, en el control de inmigración de Zaventem (Bruselas), el ministerio del Interior le exigió un visado para acceder al país, sin tener en cuenta que se trata de una figura pública de reconocida trayectoria política, académica y social a nivel internacional invitado para estas jornadas. Los esfuerzos de la embajada de Filipinas, de la plataforma flamenca de ONGs 11.11.11 y del propio ministerio belga de Asuntos Exteriores resultaron infructuosos. De nada sirvió tampoco alegar que Bello es fundador y director ejecutivo de la ONG Focus on the Global South, con sede en Tailandia, profesor de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Filipinas y socio investigador del Transnational Institute, una de las dos ONGs coorganizadoras (junto a Corporate Europe Observatory) de la conferencia internacional a la que había sido invitado.

Todo fue inútil. Bello fue expulsado casi inmediatamente de vuelta a EEUU, aunque no a Nueva Jersey sino a Chicago. Cuando se hizo pública la noticia, la comunidad de activistas sociales y defensores de derechos humanos estalló de indignación contra la ministra del Interior, Joëlle Milquet, figura importante del partido democristiano valón CDH.

Destacada presencia española

Entre tanto, la conferencia paneuropea “UE en crisis” desarrolló ayer sus sesiones en un clima de excitación en su deseo de articular una estrategia de trabajo que obtenga resultados concretos en su deseo de ofrecer una alternativa a la agenda neoliberal que sus miembros observan en la Europa actual. La francesa Susan George, la economista portuguesa Mariana Mortágua y la investigadora catalana Esther Vivas destacaron como las ponentes más aplaudidas de la jornada, y hoy intervendrán especialistas como el politólogo irlandés Andy Storey y la economista vasca Miren Etxezarreta. De hecho, la presencia española en el evento está siendo relevante: más de un 10% de los asistentes son españoles, y el castellano se ha convertido de facto en el tercer idioma del evento, tras el inglés y el francés.
 

Noticia publicada en Periodismo Humano el 6 de mayo de 2012

 

  Food Wars


08/05/2012 09:00:01 Versió per imprimir

Naturisme ahir i avui, un documental de Josep Maria Roselló

 

En Naturisme ahir i avui Josep Maria Roselló, autor de La vuelta a la naturaleza y compilador de ¡Viva la naturaleza!, realitza un breu recorregut des de començaments del segle XX fins avui, donant a conèixer de quina manera ha crescut i evolucionat la proposta naturista. Segons Roselló, en el seu moment el naturisme va ser un referent semblant al que avui es l'ecologisme, del que es un precedent per ser pioner en la crítica del desenvolupisme. A més, va ser una de les primeres corrents que va introduir cossos nus al cinema, generant importants polèmiques. Com explica al documental el president del Club Català de Naturisme Joaquim Plana, el naturisme avui és una opció més enllà del nudisme i que, encara que minoritària, és assumida per un número creixent de persones.

 

¡Viva la naturaleza!       La vuelta a la naturaleza


04/05/2012 09:04:43 Versió per imprimir

Salud víric@s

Os hacemos llegar el boletín de mayo, con las novedades que hemos ido recibiendo en los últimos meses. Obviamente, queremos destacar uno de nuestros títulos más esperados este año, la obra de Walden Bello Food Wars. Crisis alimentaria y políticas de ajuste estructural, que analiza, entre otras cosas, los efectos destructores de las políticas del FMI y el BM en materia de producción y distribución de cultivos y alimentos. Por otra parte, ya contamos con uno de los trabajos más interesantes que se han realizado en Catalunya en materia de periodismo crítico: el Anuari Media.cat, en catalán, lo conforman quince reportajes sobre temas ocultados por los grandes medios de comunicación. Finalmente, recomendamos Elogio del conflicto de Tierra de Nadie. Buenas y combativas lecturas.

[ir a Novedades mayo 2012]


04/05/2012 08:23:42 Versió per imprimir

La Convivencialidad tiene un carácter casi visionario

Por Luís Roca Jusmet

La editorial Virus reedita un libro de referencia de un pensador y activista inclasificable : Ivan Illich (1926-2002). No es ni mucho menos la primera edición en castellano (antes lo habían hecho Barral en Barcelona y el FCE en México) pero me parece que hoy adquiere un significado especial. Digo esto porque este libro, escrito en 1974, parece estar escrito hoy. En realidad es un conjunto de textos que los debates, dirigidos por Illich, del CIDOC (Centro Intercultural de Documentación) en la localidad mexicana de Cuernavaca el año 1972. El libro está basado en la presentación que Illich hizo para un grupo de magistrados y legisladores canadiense. Esto explica, en parte, la interpelación relativa al Derecho y a la lucha legal que aparece en la parte final del libro.

Tiene un carácter casi visionario porque anticipa la crisis que estamos viviendo en la actualidad. Uno de los economistas críticos más aplaudidos en este momento, Tim Jackson (Prosperidad sin crecimiento. Economía para un planeta finito), aunque no cita a Illich está implícita o explícitamente influido por el diagnóstico que nuestro autor efectúa 30 años antes. Hay que decir, de todas maneras, que Illich es mucho más radical que Jackson. Personalmente he de decir que conocí a Illich hace décadas por la vía negativa: a través de la crítica de Vicente Navarro en su libro La medicina bajo el capitalismo. Posteriormente me embarqué en una reflexión crítica sobre la medicina moderna que me llevó a la lectura que Navarro criticaba: Némesis médica. En estos momentos he de decir que me parece que a Illich vale la pena conocerlo pero complementado por críticas como la de Vicente Navarro. El debate es claro: ¿Son la causa de la deriva social y humana que vivimos el industrialismo o el capitalismo? Grandes sociólogos como Immmanuel Wallernstein nos han mostrado con sus brillantes análisis que no son lo mismo, que no podemos diluirlos o confundirlos. Yo diría que las responsabilidades son compartidas y que el error de Ivan Illich está en confundirlas. Con esto no le quiere quitar su auténtico mérito: introducir una reflexión crítica sobre la tecnología y sus usos y cuestionar el modelo industrial. Pero no nos equivoquemos : el industrialismo no es solo la civilización de la máquina, es mucho más. Las máquinas irrumpen en nuestra s vidas en una dinámica que nos acaba esclavizando pero además este fenómeno produce unas instituciones que controlan nuestra vida, desde que nacemos hasta que morimos : hospital, escuela, hospital. Hay una crítica radical a las instituciones educativas y sanitarias que lleva a un cuestionamiento de la escuela moderna obligatoria o la sanidad pública. Al margen que estemos o no de acuerdo con sus conclusiones me parece que no se puede pensar hoy en estos temas sin la lectura de los textos de Illich, que nos ofrecen una perspectiva que hay que conocer. Su libro “La escuela ha muerto” representó una auténtica revolución cultural. Estaría bien que los movimientos sociales emancipatorios, más allá de la reivindicación de lo público, de la gestión democrática de las escuelas o de la demanda de recursos entraran en el debate de fondo que plantea Illich: ¿es la escuela obligartoria un elemento emnacipador o un instrumento de control? En esta polémica no debería faltar tampoco, por supuesto, el Foucuault de Vigilar y castigar o el Rancière de El maestro ignorante. Respecto a la medicina moderna podemos decir lo mismo. Más allá de la reivindicación de la medicina pública hay que plantearse otras cuestiones más radicales : ¿no está medicalizando el sistema industrial toda nuestra vida, desde el nacimiento hasta la muerte? ¿No se ha transformado el arte de curar en una tecnología impersonal? ¿No demuestra la iatrogenia que los efectos negativos y las propias enfermedades generadas por la administración cuestiona su eficacia global? Aquí valdría la pena recuperar y actualizar el debate de Ivan Illich-Vicente Navarro.

Aquí Illich anticipa teorías como la del decrecimiento; la crítica radical economía convencional y sus medidas; la reformulación de las clases dominantes a partir de la incorporación de las élites tecnoburocráticas. También propuestas como la de la simplicidad voluntaria, la necesidad de límites, el valor de la autonomía y la autogestión. Igualmente es clave su idea de la emancipación como desarrollo de las capacidades, presente en muchos autores contemporáneos muy diferentes en el espectro político: Jacques Rancière, Amartya Sen o Martha Nusbaum.

Hay también un análisis valiente y muy contundente sobre los transportes en la sociedad industrial, cuyo centro es el coche y todas las obras públicas que genera: las infraestructuras que posibilitan su dominio. Me parece que es muy afín en este sentido a las imprescindibles críticas y propuestas de nuestro Agustín García Calvo en su crítica del automóvil y su defensa de los trenes y bicicletas. Illich plantea lo que sería la denuncia del autoritarismo de la ciencia y de la transformación del lenguaje para adecuarlo al mundo del consumo. Finalmente me parece cada vez más clara la crítica de Illich a la sobreprogramación de ser humano. Es capaz de ver como una sociedad que aparentemente es cada vez más permisiva está en realidad cada vez más reglamentada. Y también en manos de unos sistemas de evaluación de un poder cada vez más anónimo y más controlador, como ha señalado igualmente Michel Foucault.

Pero lo que Illich plantea en realidad es una hipótesis que lo aleja de posiciones antitecnológicas excesivamente puristas. Hay para él dos etapas en el uso de las tecnologías: las máquinas son utilizadas hasta que en una segunda etapa rompen los límites adecuados en su utilización y nos acaban esclavizando.

Podemos criticar a Ivan Illich que se olvide de la lógica perversa del capitalismo tendente a la acumulación y aumento del capital en su crítica general al industrialismo. Que lo haga también de las clases sociales y de sus conflictos, situando el antagonismo entre el individuo y las corporaciones. Su denuncia del imperialismo económico, político y tecnocrático y su caracterización de fascismo tecnoburocrático merece muchos matices. También en el último artículo, “La inversión política” defiende una salida elitista, muy centrada en nuevos líderes, y que paradójicamente parece demasiado institucional y legalista. El mismo término de convivencialidad me parece algo abstracto, aunque evidentemente incluye en la exposición escrita del concepto muchas sugerencias concretas interesantes. Igualmente ocurre con el de equilibrio múltiple, otro significante clave en la propuesta de Illich.

El libro aporta además dos introducciones de Braulio Hornedo Rocha y Roberto Espejo, ambas muy interesantes. El primero es el rector de la Universidad Virtual Alfonsina de Cuernavaca (México) que nos traza un buen perfil biográfico de Ivan Illich. El segundo es doctorando en Ciencias de la Educación de la Universidad Paris-VIII y escribe sobre el Humanismo radical de Illich, en el sentido apuntado por su amigo Erich Fromm, en su crítica al Tener desde el Ser. La crisis, nos dice Illich, es una oportunidad para evitar el desastre. Pero hay que cambiar el paradigma dominante: las actitudes, los valores y los hábitos. Más allá de los matices el mensaje de Illich me parece hoy más actual que nunca para enfrentarlos a los graves problemas que nos sacuden. Este libro nos invita a reflexionar de manera inteligente sobre sus causas y sobre los remedios necesarios y posibles. Busquemos en este libro, porque lo encontraremos, un material de reflexión y no un guía que nos diga lo que hay que hacer. De esta manera respetaremos el espíritu de Ivan Illich, que siempre nos interpelaba a pensar por nosotros mismos.

 

Reseña publicada en El Viejo Topo n.º 292, mayo 2012

 

La convivencialidad


02/05/2012 13:18:39 Versió per imprimir

Catalans en pilotes

Botica naturista al carrer del Call de Barcelona als anys 20 del segle XX

 

Per Xavier Theros

El 1892, a Barcelona acabava d’obrir consulta el doctor Joaquim Collet i Gurguí, que va ser el primer metge naturista que hi va haver a la ciutat. Mesos abans havia tornat d’Alemanya Jaume Santiveri, fundador de l’empresa del mateix nom i pioner en la difusió del naturisme a Catalunya. I sortia a la venda la primera traducció espanyola de l’obra de Sebastià Kneipp, considerat el pare d’aquesta tendència curativa. En poc temps, el desig de buscar en la natura un coneixement i una pau perdudes per la naixent i agressiva segona industrialització va provocar un esclat de grups, iniciatives i publicacions. Una efervescència que va afectar igualment l’alta burgesia i el proletariat fabril, conferint-li una gran popularitat. Les idees naturistes van arrelar amb força en la societat catalana; fins al punt de sobreviure semiclandestines després de la guer-ra civil, i arribar als nostres dies.

Santiveri i el mètode Kneipp. El naturisme a Europa comença associat a una sèrie de teràpies molt antigues, relacionades amb l’aigua. A Catalunya existia la Societat Hidrològica Mèdica, que reunia els metges que exercien en balnearis. I a Barcelona funcionava l’Institut Hidroteràpic de Barcelona del doctor Lluís de Castellarnau, oncle de l’escriptor Josep Maria de Sagarra. Tanmateix, les primeres teràpies naturistes que arriben a la ciutat són les del frare alemany Kneipp, que regentava un sanatori de refinada clientela a Woerishofen, on es feien cures d’aigua freda i dietes vegetals.

Aquell mateix 1892, Víctor Suárez tradueix Mi curación por el agua, primer llibre en castellà de Kneipp. L’èxit d’aquesta obra provocarà un llarg plet entre l’autor i el traductor, que l’havia treballat sense permís. Per aquelles dates, ja han visitat el seu balneari els doctors catalans Félix Blanco i Collet i Gurguí. Aquest petit grup publicarà a partir de 1894 la versió espanyola del conegut Almanac Kneipp.

Tanmateix, el gran impulsor d’aquesta doctrina serà Jaume Santiveri, jove que el 1891 regenta una camiseria al carrer del Call, i que cau malalt de tuberculosi. Buscant remei, acaba en mans de Collet, que l’envia a Woerishofen. Quan torna comença a comercialitzar els productes Kneipp; i el 1897 obre una farmàcia al costat de la seva botiga, on ven purés vegetals, extractes d’herbes, aliments naturals i dietètics. Arriba a importar una dutxa d’Alemanya i fa una demostració a la Rambla, que acaba a pedrades. El 1914 obre la primera fàbrica a Can Tunis, on es crea la Colònia Santiveri. En aquella època també comercialitza els primers cereals dels germans Kellogg’s. El negoci continua dins de la família. En desaparèixer el fundador, se’n va fer càrrec el fill Benito Santiveri, que morí durant un atracament el 1940. El va seguir el seu germà Santiago, de 96 anys, que encara acudeix cada dia a la feina. Amb tres fàbriques a Espanya i prop de 50 botigues, avui exporten els seus productes a 29 països.

Vetarianisme català. Qui coneix bé la història del naturisme a Catalunya és el sociòleg Josep Maria Roselló. Creu que va ser fonamentalment un moviment anti-desenvolupista, que va afectar de manera transversal a diverses tendències ideològiques: “Quan el naturisme arriba a Catalunya comparteix les mateixes característiques que a la resta d’Europa, però aviat agafa una vessant popular inexistent en altres països. És un moviment que té molt poca visibilitat exterior, reduïda als metges que apliquen alguna de les seves teràpies. Però és com un iceberg del qual només es veu la punta, doncs aconsegueix molts seguidors en els ateneus obrers”.

El naturisme català, segons Roselló, s’estructura en cinc corrents principals: “En primer lloc, el vegetarianisme social i després el vegetarianisme naturista, defensat per doctors que proven d’institucionalitzar les seves teràpies. La trofologia és més populista i entra en pugna amb els anteriors. També hi ha la Lliure Cultura, que propugna el nudisme basat en el concepte d’estat natural (és natural anar nu, menjar vegetals i gaudir de la natura). I, finalment, el naturisme llibertari, que accepta tots els corrents anteriors, però propugna no sols una regeneració individual, sinó social”. Segons l’estudiós del tema, aquests cinc corrents “estaven d’acord en potenciar virtuts morals com la bondat, la justícia o la solidaritat. Tanmateix, cada corrent es va desenvolupar de manera diferent”.

A diferència d’altres llocs, l’origen del naturisme català és més proper al vegetarianisme que a la hidroteràpia. Un dels primers a parlar-ne és el doctor Josep Falp i Plana, que a partir de 1895 publica un recull d’articles sobre el tema a La Vanguardia. El 1908 es crea la Lliga Vegetariana de Catalunya, constituïda en un banquet al restaurant de l’hotel Mundial Palace. Aquell àpat vegetarià per a 250 persones reuneix a gran part de la professió mèdica catalana i desperta una gran curiositat entre el públic. El menú, el següent: “Entreteniments Brahma, arròs Pitàgores, empanades Esaú, faves a la gran Cartoixa, truita Tolstoi i amanida Lahmann; pa integral Kneipp, bescuit gelat, fruita, formatge, pastes, vi sense alcohol i malta Santiveri”. L’acte coincideix amb la notícia que Thomas Alba Edison s’ha fet vegetarià.

De cop, Barcelona viu una febre per l’amanida. S’inaugura el Restaurant Vegetarià del carrer Pelai, apareix la Revista Vegetariana i el primer receptari de cuina —Cocina Vegetariana, de R.P. Sansón—, s’obre a la Rambla la Pensió Vegetariana, i en el teatre Romea s’estrena la comèdia naturista Manducare. També hi ha crítics contra el fenomen, com Santiago Rusiñol, que estrena al Teatro Español la farsa El triomf de la carn.

Ja en aquells anys, però, el conflicte entre els metges naturistes i els aficionats comença a fer-se evident. Així, el 1926 es crea la figura legal del metge naturista, que ha de ser llicenciat en medecina i acreditar la seva titulació i quedarà prohibit obrir centres naturistes sense aquests requisits. Dos anys més tard, es crea la Federació Naturista de Catalu-nya; i té lloc a Barcelona el IV Congrés Naturista Espanyol.

Naturisme llibertari. La segona onada naturista arriba amb el nudisme, que havia arrencat amb la Lliure Cultura. A Barcelona neix el grup Amics del Sol, que a partir de 1915 comença a patrocinar l’excursionisme en llibertat. Ho expliquen Flo Iñigo i Pep Martín, dos dels seus membres actuals. Aquest grup no tenia regles, ni junta directiva, ni local social; i encara es nega a fer proselitisme.

Amics del Sol va sortir de l’agrupació esportiva i excursionista de l’Ateneu Enciclopèdic Popular, i el seu himne el va compondre Apel·les Mestres. Constitueix un pont entre el naturisme vegetarià i el naturisme llibertari. Potencien el nudisme, l’exercici gimnàstic i la dansa, l’alimentació i les medecines naturals. Van ser pioners en parlar de l’ecologisme. I durant els anys trenta va ser el grup més actiu en la conservació d’espais verds, com els camins de muntanya de Montserrat que aquest grup va senyalitzar. “Per nosaltres és més important la pràctica que la teoria. La nostra és una utopia arrancada sense cap mena de publicitat, basant-nos en la solidaritat i l’amor a la natura”, mantenen Íñigo i Martín.

El nudisme coneixerà un gran èxit durant la dècada de 1920, amb l’arribada de l’italià Nicolás Capo, el pare de la trofologia, provinent de l’Uruguai. Malgrat que amb plantejaments similars al naturisme existent, sent la necessitat d’obrir-se a la classe treballadora, i això el situa molt a prop del moviment llibertari. La trofologia es basa en la compatibilitat dels aliments, i aviat disposa d’un espai propi quan el 1929 s’inaugura el Parthenon, a Gavà, o així batejaren l’espai on practicaven i difonien els seus postulats a l’antiga masia de Can Torelló d’aquella ciutat. El seu fundador és el professor Capo, que també crea i dirigeix la revista Pentalfa, que en el seu moment arribarà a tenir una tirada propera als 25.000 exemplars.

Molt criticat per l’Església, aquest grup no tan sols difon el contacte nu amb els elements i una dieta saludable, sinó que organitza actes culturals de tota mena, incloent la primera boda nudista de la història. Això provoca un assalt dels falangistes el 1935 i la persecució dels seus membres, molts d’ells exiliats després de la guerra civil.

Tot aquest conjunt de corrents serà molt ben rebut en els ateneus més propers a l’anarquisme. Pels seguidors d’aquesta ideologia, les pràctiques de regeneració física i moral de l’obrer resulten fonamentals. Per tant, no és estrany que alguns dels principals pensadors naturistes fossin llibertaris, com Albano Rosell, Josep Elizalde i Isaac Puente. Per aquest col·lectiu, el naturisme forma part d’un conjunt de pràctiques vistes amb simpatia, com l’espiritisme, el pacifisme o l’esperantisme. Però no tots els llibertaris opinen igual. Hi ha qui diu que el naturisme és “com voler fer la revolució amb alls, llimones i cebes”. En aquest ambient tot té una consciencia moral i política. I això provoca l’aparició d’una nova generació de naturistes, que ja no busquen cura a les seves malalties, sinó un nou ideal de vida i transformació social.

Durant la guerra civil, el grup Pentalfa prova d’obrir fins i tot un sanatori per a ferits naturistes a Mont-roig del Camp; mentre, la ministra Federica Montseny va autoritzar un hospital naturista a Alacant. Però les necessitats bèl·liques afebleixen les associacions, i en acabar el conflicte el moviment està ja molt malmès.

L’altra Perpinyà. El naturisme català està pràcticament desfet el 1939. Es clausuren centres i revistes, i molts dels seus seguidors són a la presó. Només queda en peu el naturisme terapèutic i el vegetarianisme, llavors representats per mossèn Josep Angelats, autor de diverses obres sobre naturopatia i convertit en un màrtir pel franquisme en haver mort en una txeca. L’altre supervivent és el doctor Vicente Lino Ferrándiz, que el 1933 havia obert l’Institut Naturista Ferrándiz. Aquest és un dels pocs naturòpates que va poder exercir durant la dictadura. En la postguerra, la seva consulta va ser una de les més visitades de la ciutat. El doctor Ferrándiz havia estat deixeble dels Kellogg’s al sanatori de Battle Creek, va ser l’introductor del quiromassatge i un dels pioners de l’acupuntura a Catalu-nya. El 1963 va patrocinar el primer Congrés Mundial de les Arts Curatives Naturals, que tingué lloc a les Drassanes. Actualment, el seu fill —el doctor Jordi Sagrera Ferrándiz— manté la consulta naturista del carrer Còrsega.

Sense fer remor, els col·lectius nudistes també es van anar recuperant en la clandestinitat. Oriol Avila té 84 anys i una llarga experiència. Va ser secretari de la Societat Vegetariana, primer president del Club Català Naturista, promotor del Centre d’Estudis Naturistes, i dues vegades candidat a senador pel Partit Vegetarià. Com diu ell mateix: “Sóc pacifista i mai he amagat que sóc nudista. Encara em dutxo estiu i hivern amb aigua freda, prenc banys de sol i jugo tres cops per setmana a tennis”. El seu oncle tenia una editorial abans de la guerra, on havien publicat La verdadera ciencia de curar, de Louis Kuhne: “Després vaig localitzar les revistes d’en Capo, i vaig descobrir el nudisme”. Al 1945, en acabar la carrera crea una editorial dedicada a llibres naturistes. Gràcies a això viatja a l’estranger, i a Suïssa entra en contacte amb els primers clubs nudistes.

Llavors, els naturistes catalans feien la seva pròpia peregrinació a Perpinyà per poder prendre el sol despullats. Va ser a Cap d’Agde on, el 1974, es va celebrar el XIV Congrés Internacional Nudista, van ser-hi totes les associacions de casa nostra. Com que ja es proposava legalitzar-les, el govern franquista va enviar una comissió formada per un metge, un funcionari del Ministerio de Información y Turismo i un sacerdot, que difícilment devien passar inadvertits entre tanta gent nua.

El Club Català de Naturisme (CNN) es crearia el 1977: “A França vaig conèixer a molts catalans i ens reuníem al bar Velódromo. Un naturista anarquista anomenat Diego Segura ens va deixar el nostre primer local, on es va fer l’acte fundacional del CCN. Vam voler legalitzar-nos i el ministre Martín Villa ens ho va concedir, a condició d’estar nus en recintes privats i en entorns familiars”. Abans d’anar-me’n m’assegura: “Els únics que vivim tranquils malgrat la crisi som els nudistes i els vegetarians. Cada setmana surto al bosc a recollir herbes, i em faig unes amanides delicioses. Els germinats i el horts domèstics són l’alimentació del futur”.

Lluita per les platges. A finals dels anys setanta del segle passat, el naturisme torna a agafar embranzida. En certes platges de Catalunya i d’Eivissa es comença tímidament a practicar. El 1978 s’edita la revista Integral i el 1982 es funda la Federació Espanyola de Naturisme. L’actual president del Club Català de Naturisme és Joaquim Plana. L’associació és la més veterana de les 16 que formen la federació espanyola. Segons explica: “Estem federats per poder defensar els drets dels nudistes. La nostra és una activitat que si no es fa davant d’una altra no genera cap problema. En privat, tots som nudistes”.

Explica que el CCN organitza competicions de natació o excursions amb clubs agermanats d’Espanya i Europa. Ara per ara, a Catalunya hi ha dos càmpings nudistes: el Templo del Sol, a l’Hospitalet de l’Infant, i el Relax Nat de Palafrugell. També disposen de la població nudista d’El Fonoll, situada a prop de Vallfogona de Riucorb. A part, les piscines Picornell de Barcelona fan horari nudista, els dissabtes de 21 a 23 hores, i els diumenges (d’octubre a maig) de 16 a 18.

Avui, el CCN està mobilitzat pel canvi en la llei municipal de Barcelona del 2011, quan va revocar el dret a anar nu per la ciutat que el propi Ajuntament havia reconegut el 2004. Segons Plana, “nosaltres preferim parlar de platges de tradició nudista, i no de platges nudistes. Són llocs que fa anys que tenen aquesta activitat. Ni el codi penal, ni la llei de costes ho prohibeix. La mala imatge dels turistes mig despullats per la ciutat s’ha aprofitat per carregar contra els col·lectius nudistes. Ens han fet fora de la platja de Sant Sebastià per afavorir interessos hotelers; i només queda la de la Mar Bella. Hem presentat recurs a l’Ajuntament. L’objectiu seria que nudistes i no nudistes poguéssim compartir espai, respectant-nos els uns als altres”. La lluita per tornar al paradís segueix.

 


Lectures pal·liatives

Si volem llegir sobre el naturisme encara podem localitzar clàssics com Desnudismo integral de Laura Brunet; Curación por el ajo, el limón y la cebolla, de Nicolás Capo; Medicina natural, de Vicente Lino Ferrándiz, o Cocina naturista, del doctor Domingo Bellsolà; dels quals s’han fet diverses edicions. Entre els darrers manuals pràctics destaquen Cocina vegetariana, de Jerónimo Yagüe (Edaf), Plantas medicinales en casa, de María Tránsito López (Océano) o Frutoterapia d’Albert Roland Morales (Edaf).

Pel que fa a la història del moviment, són recomanables obres com Naturismo, d’Anselmo Carnicero (Helenika); Historia de la medicina naturista española, d’Alejandro Arteche (Triascastela); La vuelta a la naturaleza. El pensamiento naturista hispano, de Josep Maria Rosselló (Virus), o La conquista del cuerpo, d’Isabelo Herreros (Planeta). Un bon complement a tot plegat és el documental Naturisme ahir i avui (2012), del mateix Rosselló, que s’estrenà el proppassat 11 d’abril a la Biblioteca Ignasi Iglésias-Can Fabra.

 


Què és el naturisme?

La doctrina naturista és molt diversa i els seus practicants poden seguir una o diverses de les tendències que la componen. En primer lloc hi hauria el naturisme terapèutic, que ofereix guarir les malalties amb un control de l’alimentació, exercici físic i una sèrie de teràpies naturals com la hidroteràpia o la fitoteràpia. Un segon grup seria el del naturisme dietètic, que busca la desintoxicació corporal i la regeneració anímica mitjançant el consum d’aliments naturals, com el vegetarianisme o la macrobiòtica. En el tercer grup trobaríem la gimnosophia, o pràctica del nudisme en entorns naturals. I en el quart i darrer, el naturisme social, de caire filosòfic, que proposa un estil de vida integral més proper a la natura, i un canvi d’hàbits, rebutjant el tabac, l’alcohol, les drogues, els picants o excitants com el cafè.

 

Reportatge publicat al suplement Quaderns de El País, 26/04/2012

 

¡Viva la naturaleza!       La vuelta a la naturaleza


02/05/2012 11:10:00 Versió per imprimir

Per entendre el frau de la crisi

Por Àlex Vila

Ja deu ser prou complicat editar llibres d’assaig en català per arriscar-se a fer-ho amb un llibre publicat en castellà no fa gaire, sobretot si, a més, es pot descarregar d’Internet i ja hi ha 50.000 persones que ho han fet. Els fraus de la crisi, però, és un dels llibres útils per desfer els tòpics que se’ns repeteixen als mitjans. L’edició en diverses llengües cobra sentit perquè ofereix un material que vol servir per construir un coneixement crític, fet a l’escalf del 15-M. El llibre es va publicar just abans de les primaveres i era la versió concisa, urgent i divulgativa sense ser simplista d’altres treballs més extensos i especialitzats com Fin deCiclo, que, juntament amb el monogràfic Madrid ¿La suma de todos?, analitzen la societat i l’economia de bombolla financera en què vivim.

Els fraus de la crisi començades muntant les solucions ineludibles. que se’ns repeteixen constantment,mesures de responsabilitat. per reactivar l’economia que només impliquen precarització, el desmantellament dels serveis públics o el furibund atac financer sobre el deute sobirà. Ara que el capitalisme és més financer que no industrial, perquè les elits haurien d’estar interessades en la creació de llocs de treball per a la recuperació econòmica? Els autors, Isidro López i Emmanuel Rodríguez, també ens ajuden a entendre que, des de fa dècades, la taxa de benefici s’ha anat reduint, cosa que ha fet estendre la cultura de la financerització; així doncs, la manera de mantenir el creixement dels beneficis ha estat a través de la despossessió social. Una altra de les veritats. que desmunta Els fraus de la crisi és la idea que respongui a un fenomen cíclic i que per tant,podem esperar pacientment que remeti. Ja a la segona part, s’exposa la qüestió de la desaparició de la classe mitjana i es posa en entredit el paper de les anomenades esquerres i dels estats-nació. Els fraus de la crisi és, en definitiva, una reflexió útil que neix amb voluntat clarificadora i que surt a la llum fruit de la participació del conjunt de la societat i no del fruit de les propostes de grups experts.

 

Ressenya publicada al setmanari Directa, el 24/04/2012

 

  Els fraus de la crisi


02/05/2012 09:01:42 Versió per imprimir

La cara oculta de la luna económica

 
Por Félix Soria
 
El palabro convivencialidad, según la acepción que le otorgó Iván Illich (Viena, 1926-Bremen, 2002), es la virtud que deberían tener los instrumentos y bienes que hacen posible la vida cotidiana (desde los medios de producción hasta las infraestructuras y, por extensión, las instituciones, los agentes económicos y las entidades sociales) para promover y garantizar el desarrollo y la autonomía personal de los individuos: «Convivencial es la herramienta, no el hombre», Iván Illich dixit.
 
En principio, la convivencialidad puede ser descrita como una condición, un criterio o un principio ajeno a la economía; acaso aleatorio y simplemente tangencial. Pero es mucho más y, por tanto, también afecta a la economía.
 
Se trata de la aportación más directa que hizo el genial pensador centroeuropeo en asuntos sociales vinculados a la economía y a la gestión de lo público. Esto, unido al escenario socioeconómico de la Europa actual --en especial el de los países periféricos de la Unión-- convierte en oportuna y merecedora de aplauso la iniciativa de la editorial Virus de reeditar La convivencialidad y hacerlo precisamente ahora y aquí.
 
Teniendo en cuenta el contenido de otros ensayos de Illich (La sociedad desescolarizada, 1971; Energía y equidad, 1974; H2O y las aguas del olvido, 1985, o En el espejo del pasado, 1992), este libro es solo una parte del planteamiento global que hace Illich, que en rigor diseñó un proyecto que abarca desde la filosofía hasta la enseñanza y con el que, en definitiva, aboga por una transformación cultural, social e inevitablemente, también económica.
 
Para poner un ejemplo fácilmente comprensible si de economía se trata, muy probablemente bastará una frase del propio autor referida al campo de la energía: «La llamada crisis de la energía encubre la contradicción inherente al hecho de pretender alcanzar al mismo tiempo un estado social basado sobre la noción de equidad y un nivel cada vez más elevado de crecimiento industrial».
 
Contradicción radicalmente económica que es insuperable, salvo que el sistema diera un giro de 180 grados y asumiera la convivencialidad; entendida en este caso como un criterio guía que informa, básicamente, de que todo lo que hace posible la vida cotidiana --incluidas las cosas propias de la economía-- debe estar al servicio del hombre, en lugar de diseñar y utilizar instrumentos que atienden objetivos ajenos a él --tanto si estos son impuestos como si son aceptados implícitamente por la inmensa mayoría; a la postre, las gentes acostumbran a dar por sentadas verdades que no lo son y soluciones que al paso de un tiempo se revelan falaces.
 
Dicho de otro modo, Illich plantea, entre otras, esta cuestión: ¿Por qué es el hombre el que está al servicio de los objetos (bienes, servicios) y de los instrumentos (empresas, instituciones)?, ¿por qué el hombre, desde la infancia (en el colegio) hasta la madurez (en el trabajo, sea productivo o creativo) actúa siguiendo la lógica de los objetos y el interés de los instrumentos, en lugar de adaptarlos a sus necesidades y a sus anhelos?
La convivencialidad es una virtud o, si se prefiere, un criterio ajeno a la ciencia económica, pero también económico. No en vano, leyendo La convivencialidad se abren interrogantes que no solo cuestionan decisiones privadas o colectivas (gubernamentales) en materia económica, sino que el lector se ve obligado a cuestionar la lógica de los objetos y de los instrumentos que marcan su vida.
 
Un libro que ayuda a entender por qué las mujeres de la foto que acompaña este texto podían ser más «felices» que los obreros de la más tecnificada empresa actual. ¿Por qué?

Reseña publicada en La Voz de Galicia, el 24 de abril de 2012

 

 

  La Convivencialidad


24/04/2012 16:12:12 Versió per imprimir

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