PRÓXIMAMENTE

Teoría e historia de la revolución noviolenta

Ya está en máquinas nuestro próximo título: Teoría e historia de la revolución noviolenta, de Jesús Castañar. Una rigurosa síntesis de los planteamientos y las prácticas noviolentas asociadas a los movimientos emancipatorios.

Las discusiones entre la izquierda revolucionaria sobre la legitimidad del uso de la violencia y sobre la eficacia de las estrategias noviolentas atraviesan toda la historia del movimiento obrero y de los movimientos sociales.

En el Estado español esa discusión se vio renovada y potenciada con la irrupción de un potente movimiento antimilitarista y la campaña de insumisión, en los años ochenta y noventa.

La capacidad de movilización,  así como  la creatividad y originalidad de sus acciones ayudaron a renovar por completo las herramientas de acción y agitación de los movimientos sociales, y su legado sigue estando muy presente en las movilizaciones del 15M, las diferentes campañas por la sanidad y la educación públicas, y, especialmente, en las acciones de la PAH.

A pesar de las discusiones que sigue provocando la noviolencia entre sus partidarios y detractores, pocos conocen el intrincado camino que han seguido las ideas de la noviolencia, y las diferentes corrientes de las que ha bebido y que se han ido fraguando a partir de las experiencias históricas y las discusiones teóricas de múltiples protagonistas.

Detrás del concepto de noviolencia se esconde una riquísima tradición teórica, que abarca desde corrientes que la entienden como un todo (corriente holista), sobre la base de concepciones filosóficas y/o religiosas, hasta corrientes que la entienden como una praxis integral político-social, de carácter revolucionario, de influencia principalmente anarquista, pasando por aquellas que apuestan por razones meramente pragmáticas por la acción noviolenta para el cambio político.

El presente libro nos hace partícipes de las discusiones y discrepancias existentes entre las corrientes defensoras de la noviolencia, a la hora de definir qué se entiende por acción noviolenta y cuáles son sus límites (el sabotaje o destrucción de bienes, la presión psicológica o la coacción, la violencia a nivel simbólico...), y nos presenta la noviolencia como una herramienta eficaz de la que se han apropiado numerosos movimientos políticos a lo largo de la historia, sin declararse noviolentos y sin renunciar a otras formas de lucha.

 

Ficha


02/12/2013 18:02:18 Versió per imprimir

El sueño igualitario: la utopía concreta de las periferias

 

Por Pere López Sánchez

Hay bar­rios, peda­zos, de las ciu­dades que no cuen­tan. Al no estar en el mapa de la emprende­dora com­pet­i­tivi­dad mejor no mirar­los, y si su pasado, su pat­ri­mo­nio, no se presta a la bal­anza de los ben­efi­cios en boga mejor negar­les su legado. Nada de geografía ni his­to­ria para ellos. Si acaso se les puede glosar como ter­ri­to­rios donde crecieron y se mar­chi­taron las flo­res del mal. Es el des­tino de las ale­jadas per­ife­rias de los nadie y ningunea­dos. Su mar­ginación es, sin embargo, expec­tante. En algún momento, amparada en algún acon­tec­imiento o empu­jada por el pro­ceso «de destruc­ción cre­ativa», puede apare­cer cualquier med­i­c­ina social prodiga en enmen­dar los estrop­i­cios del «desar­rollo geográ­fico desigual» o dis­puesta a cal­mar los estal­li­dos de alarma social.

Ocur­rió así en 1929. Por una Exposi­ción Inter­na­cional, se dis­puso que en la mon­taña de Mon­tjuïc se con­struy­eran, para enno­ble­cer la Gran Barcelona, pala­cios y pabel­lones, paseos, jar­dines y fuentes. A la par, era el con­tra­punto, se pro­cedió a la destruc­ción de la bar­racópo­lis que por aquel sec­tor se expandía. En las pági­nas de la prensa obr­era de la época ya se escribía que aquel «acon­tec­imiento fue el fac­tor deci­sivo para que fueran der­rib­adas aque­l­las bar­ra­cas (tugu­rios de hojalata y mal ajus­tada madera incrus­ta­dos en plena rampa mon­tañosa), por con­sti­tuir éstas un lunar o un bor­rón den­tro de la espec­tac­u­lar­i­dad opu­lenta del bril­lante certamen».

De la proyec­ción de aque­l­las Casas Baratas se encargó un Patronato de la Habitación de Barcelona en cuya junta, nada bené­fica, y pre­si­dida por el gob­er­nador civil y comis­ario regio Joaquín Milans del Bosch, con­cur­rían rep­re­sen­tantes de las dis­tin­tas admin­is­tra­ciones y de las insti­tu­ciones económi­cas y sociales. De la gestión se encargó la empresa Fomento de la Vivienda Pop­u­lar SA, con­sti­tu­ida —aun con ese nom­bre— prin­ci­pal­mente por ban­queros. Las obras cor­rieron a cargo de otro Fomento, el de Con­struc­ciones y Con­tratas. De aque­l­los nego­cios, que se han alardeado como ante­sala de la política munic­i­pal en mate­ria de vivienda, tam­bién se ben­e­fi­cia­ron las propi­etarias de los solares.

En Ras­tros de ros­tros, sin embargo, se ha tratado de seguir la estela de quienes dieron vida a las Casas Baratas de Can Tunis. Sus moradores aunque fueran tilda­dos —estigma­ti­za­dos— de «jor­naleros, inmi­grantes y anal­fa­betos» (o incluso, de “obreros, anar­quis­tas y pis­toleros”), se destac­aron por cul­ti­var en el día a día la lucha por la «mejora mate­r­ial y moral» mien­tras alum­bra­ban su sueño igual­i­tario de la eman­ci­pación. Ellas y ellos, como otros en pare­ci­dos para­jes en situa­ciones y condi­ciones sim­i­lares, fueron los pro­tag­o­nistas del mon­tón que der­ro­taron, primero, a un golpe mil­i­tar y después, rau­dos, se pusieron a fae­nar por la rev­olu­ción social. Suya fue aque­lla utopía conc­reta que parece que no exis­tió —dijeron y siguen diciendo algunos, por más que sean tiem­pos de la denom­i­nada «recu­peración de la memo­ria histórica»—pero que marcó el cal­en­dario de aque­l­los años.

Las gentes de aque­lla bar­ri­ada esta­ban muy lejos de la ciu­dad de los prodi­gios. En aque­l­las casas que «de baratas no tenían nada» el «cuadro era des­gar­rador», decían, y lle­va­dos por sus «ansias de eman­ci­pación y de reivin­di­cación», pronto deci­dieron con­sti­tuir su «Ate­neo Cul­tural de Defensa Obr­era». Lo hicieron el domingo 4 de mayo de 1930, y al mes tam­bién pusieron en fun­cionamiento una sucur­sal de la CNT. Al cabo de un año declararon una huelga de alquil­eres. El encono y duración de la huelga topó, como era de esperar, con la habit­ual repre­sión. Se mul­ti­pli­caron las deman­das y eje­cu­ciones de desahu­cio, se sus­pendieron mítines y asam­bleas, se pro­cedió a deten­ciones guber­na­ti­vas, se cortó el sum­in­istro del agua, se quitaron con­ta­dores de la luz, y padecieron —en dos oca­siones— el asalto poli­cial de la bar­ri­ada. Tam­bién se sig­nifi­caron por su com­pro­miso con la Orga­ni­zación San­i­taria Obr­era —una mutua que con­taba ya con la espe­cial­i­dad de med­i­c­ina natur­ista y home­opatía—. Fueron igual­mente pro­tag­o­nistas de otras muchas luchas en el ter­reno laboral.

Con aquel bagaje a cues­tas par­tic­i­paron acti­va­mente en los acon­tec­imien­tos que se des­en­ca­denaron a par­tir del 19 de julio de 1936. En la bar­ri­ada for­maron su pro­pio Comité Rev­olu­cionario y desde él se entre­garon a las colec­tiviza­ciones: la agrí­cola, la de abas­tos y a la Admin­is­tración Pop­u­lar Urbana y a las de la indus­tria del entorno que cam­biaron la vida del vecin­dario. Tam­bién mar­charon al frente de Aragón como mili­cianos y mili­cianas en las colum­nas confederales.

Después vino la der­rota: la larga y silen­ci­ada noche negra de los ven­ci­dos entre los ven­ci­dos. Estamp­ida al sin futuro en tierra de nadie, sup­li­cios carce­lar­ios aquí y allá, pelo­tones de fusil­amiento, cam­pos de con­cen­tración, cre­ma­to­rios en los cam­pos de exter­minio nazis, cas­ti­gos en los gulags… Ni aun así rene­garon ni se doble­garon. Algunos, con la cabeza bien alta, prosigu­ieron su andadura insum­isa y se man­tu­vieron activos en la brega social.

¿His­to­ria del pasado? Aque­l­los hom­bres y mujeres sin renom­bre, aso­cián­dose direc­ta­mente, plan­taron cara a la explotación que padecían, pararon desahu­cios, se enfrentaron a «la cri­sis de tra­bajo, la carestía de la vivienda, el alza escan­dalosa y crim­i­nal de las sub­sis­ten­cias y el vestido». Pero tam­bién, al mismo tiempo, empa­pa­dos de su cul­tura obr­era y lib­er­taria lle­varon a la prác­tica expe­ri­en­cias de sociedad alter­na­tiva. Sus ras­tros, quizás, nos val­gan para nue­stro pre­sente que a ratos se parece demasi­ado a su ayer.

 

Artículo publicado en GeocritiQ, el 15/10/2013

 

 

  Rastros de rostros


02/12/2013 10:57:07 Versió per imprimir

escribir la historia desde abajo, oponiéndose al rebaño de los que la escriben desde arriba

Por AMF

El libro que publicado por Virus editorial, a cargo de Pere López Sánchez, es mucho más que el enésimo estudio relacionado con la Revolución libertaria de julio del 36. Su título — Rastros de rostros en un prado rojo (y negro)— anuncia claramente los planteamientos.

Rastros: no se trata de una historia cerrada, con verdades incontrovertibles; a lo sumo, el balance de unas larguísimas investigaciones en torno a un pasado que el tiempo — y la mala leche — están borrando

Rostros:los protagonistas no son héroes ni prohombres; son «hijos del pueblo»; sus apellidos no los conoce la Historia con H mayúscula.

Prado rojo (o Prat vermell): no se pretende abarcar el estado, el país o la ciudad; basta con una parte de un barrio —las Casas baratas de Can Tunis—, basta con el diminuto espacio donde se vive, donde se trabaja, donde se goza y se sufre, donde se fragua la conciencia social.

Rojo (y negro: proletaria y libertaria fue la revolución porque proletarios y libertarios fueron los que la hicieron el paréntesis — rojo (y negro) — sugiere cierta distancia con la llana admiración a lo «rojinegro»; también alude a la leyenda de un barrio «peligroso» que a algunos se les antoja negra.

Ya se ve, Pere López Sánchez ha elegido un camino difícil: escribir la historia desde abajo, oponiéndose al rebaño de los enterados que la escriben desde arriba. Y eso no solo se entiende porque los que el autor arranca de las fosas del olvido eran personas humildes: los que escriben desde arriba suelen considerar a los de abajo con cierta condescendencia…

 

 

  Rastros de rostros en un prado rojo (y negro)


25/11/2013 11:51:14 Versió per imprimir

Quan els presos vivien com bèsties

Per Sílvia Marimon

La mort de Rafael Sánchez Milla, àlies el Habichuela , a la presó Model de Barcelona, el 19 d'octubre del 1975, va encendre el primer gran motí de la Transició. Segons el metge de la presó, Sánchez tenia hemorràgies i hematomes al cap i a la cara. Va morir, segons el comunicat mèdic, d'un col·lapse cardiovascular. Un pres va explicar als seus companys que el funcionari implicat en la seva mort, al pati, es petava de riure i explicava acudits. La indignació es va convertir en protesta. Hi va haver crits, amenaces i agressions amb pals; es van llançar objectes de tota mena, i es va exhibir una pancarta feta amb un llençol: "Que venga el gobernador y la prensa ".

La resposta de la policia va ser contundent: nombrosos presos van acabar a la infermeria i molts en cel·les d'aïllament. Alguns es van declarar en vaga de fam i d'higiene -s'orinaven al mig de la cel·la-. Aquest motí seria el primer de molts. Entre el 1976 i el 1978, els primers anys de la Transició, hi va haver un centenar d'amotinaments a les presons espanyoles. Algunes galeries de presos van ser incendiades i pràcticament arrasades. Els presos s'autolesionaven de manera col·lectiva amb talls als braços i a l'abdomen, o feien vagues de fam. Hi va haver morts i molts ferits.

Els presos estaven desesperats. Ho explica amb tot detall, i després de vuit anys d'investigació, l'historiador César Lorenzo Rubio a Cárceles en llamas. El movimiento de presos sociales en la Transición (Virus Editorial). Lorenzo està convençut que la història ha passat de puntetes per aquest capítol. "És un tema incòmode. Ens hem desentès de les presons", diu.

Un greuge amb els amnistiats

Amb la mort de Franco i l'amnistia als presos polítics, molts dels que estaven tancats per delictes comuns, perseguits i jutjats per lleis i tribunals dictatorials, van reivindicar també la seva llibertat. Tenien un sentiment de greuge: hi havia un canvi de règim, però s'havien oblidat d'ells. "Van començar de manera pacifista, amb manifestos i centenars d'instàncies, però ningú els va escoltar", explica Lorenzo. Per fer-se visibles van pujar a les teulades i van ocupar els patis. "Els van fer fora a cops de pilotes de goma, van traslladar els més actius i a molts els van castigar", resum Lorenzo. La violència va anar en augment. Hi havia molta ràbia acumulada.

"La situació a les presons era terrible. A Carabanchel havien de treure les escombraries amb una pala excavadora perquè les deixalles s'havien acumulat durant setmanes", detalla Lorenzo. La descripció que feia el senador socialista Rogelio Barrios, després d'una visita al penal d'Ocaña, el desembre del 1977, era colpidora: "Els presos viuen com bèsties". I detallava: "Si abans era inhabitable, ara és el més brut, pestilent i desagradable que es pot imaginar". Barrios reproduïa el text d'una làpida del penal: " S i se visitasen los establecimientos penales de los distintos países y se comparasen sus sistemas y los nuestros, puedo aseguraros sin temor a equivocarme que no se encontraría régimen tan justo, católico y humano (Francisco Franco) ".

El gener del 1977 es va crear la Coordinadora de Presos Españoles en Lucha (COPEL). "La nostra lluita ha de sortir al carrer com una lluita social, contra la injustícia manifesta d'un règim brutal, que ha creat les bases socioeconòmiques de la desigualtat contra la qual ens rebel·lem", deia un dels seus primers manifestos.

La devastació de l'heroïna

El moviment va tenir una vida efímera. L'heroïna, que va entrar amb força i amb sospitosa facilitat a les presons, va devastar la majoria dels seus membres. Per acabar amb la COPEL, es va aplicar la política d'aïllar els líders més importants i la repressió física. Quan el 18 de juliol del 1977 els presos van amotinar-se a Carabanchel en demanda de llibertat i reformes profundes, la policia hi va respondre amb antiavalots, un helicòpter i dinamita.

Sigui com sigui, les mobilitzacions a les presons van aconseguir que el tema penitenciari passés a ser prioritari. Va ser tanta la tensió i la violència, que la primera llei orgànica que va aprovar el nou govern democràtic va ser la llei penitenciària. El canvi legislatiu, però, va trigar anys a notar-se: "Els funcionaris de les presons es van formar sota la dictadura. Hi havia un sentiment molt estès que el millor era la mà dura, que als presos se'ls havia de respondre amb el garrot", lamenta Rodríguez. "El tarannà de la vella guàrdia del funcionariat es va demostrar amb la mort a cops de porra d'Agustín Rueda, un jove anarquista de Sallent simpatitzant de la COPEL, el 14 de març del 1978", afegeix Lorenzo.

La COPEL va desaparèixer el 1979, però van continuar els motins i les vagues de fam. "Decapitat el moviment, era una violència sense un propòsit definit, sovint liderada pels que controlaven el mercat de la droga", opina Lorenzo. L'historiador creu que l'objectiu de la llei penitenciària, que havia de reformar de dalt a baix les presons, més de 30 anys després només s'ha aconseguit parcialment. No creu que els presos tornin a pujar a les teulades: "En aquell moment, molts parlamentaris havien compartit galeria amb els que protestaven, i el canvi de règim polític va facilitar l'expressió pública de les queixes. Les condicions també eren terribles", argumenta l'historiador. "Amb els anys no s'han escatimat recursos en mecanismes de seguretat i vigilància, que fan molt difícil una protesta que vagi més enllà de la vaga de fam o l'autolesió", resumeix.

 

Reportatge publicat al diari Ara el 25/11/2013

 

 

  Cárceles en llamas


25/11/2013 11:05:12 Versió per imprimir

«El movimiento de presos sociales tuvo tal impacto que la primera ley orgánica tras aprobarse la Constitución fue la ley penitenciaria»

 

César Lorenzo Rubio es entrevistado por el programa Suelta la Olla de Hala Bedi Irratia, sobre el impacto del movimiento de presos sociales en un momento de conflictividad como la Transición. Lorenzo destaca que, pese a su invisibilización histórica posterior, el movimiento de presos tuvo tal impacto que, la primera ley orgánica aprobada después de la aprobación de la Constitución, fue la ley penitenciaria.

 

 

  Cárceles en llamas


20/11/2013 15:50:46 Versió per imprimir

Vídeo ► César Lorenzo Rubio e Iñaki Rivera Beiras hablan de «Cárceles en llamas»

 

carceles en llamas from Virus editorial on Vimeo.

 

El autor César Lorenzo Rubio conversa con Iñaki Rivera Beiras, del Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans, sobre el contexto en las prisiones españolas de los años 70, en el que surgió la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha), y sobre la evolución del sistema penitenciario y las leyes penales a lo largo de los últimos treinta años.

 

 

  Cárceles en llamas


19/11/2013 16:35:54 Versió per imprimir

InfoZazpi y librería Kaxilda de Donosti recomiendan Cárceles en llamas


 


 

La recomendación semanal que realiza el programa Kalegorrian de InfoZazpi Irratia, se dedicó la semana pasada a Cárceles en llamas, gracias a la gente de Kaxilda, librería donostiarra que ha querido destacar este título de Virus. En la entrevista se repasan algunos aspectos fundamentales del contenido del libro de César Lorenzo Rubio.

 


15/11/2013 17:35:21 Versió per imprimir

La memoria colectiva de Can Tunis en el blog: http://rastrosderostros.wordpress.com/

  

Entre el autor de Rastros de rostros en un prado rojo (y negro) y familiares y descendientes de aquella generación de militantes que desde las Casas Baratas de Can Tunis hizo su aportación a la lucha por un mundo nuevo, se está tejiendo uno de los ejemplos más interesantes de recuperación real y colectiva de la memoria. El libro ha dado lugar a nuevas búsquedas e interrogantes y a que emerjan documentos e imágenes, que van completando un mapa en el que el autor del libro ha conseguido situar un punto de partida. Todas estas sinergias y esfuerzos se están reflejando en un blog, que pretende ser una construcción colectiva de la memoria, ya que, seguramente, la memoria no puede elaborarse de otra manera:  

http://rastrosderostros.wordpress.com/

 

 

  Rastros de rostros en un prado rojo (y negro)


08/11/2013 16:48:06 Versió per imprimir

«Hi ha un bon grapat de gent que té ganes de recuperar aquest orgull de barri lluitador»

Per Ivet Eroles

L'últim llibre de Pere López recupera la història de les persones que van poblar les Cases Barates del Prat Vermell – o de Can Tunis, Casa Antúnez o Francesc Ferrer i Guàrdia -. Van ser construïdes l'any 1929 per allotjar les persones que vivien a les barraques que s'estenien per la muntanya de Montjuïc, ja que podien treure llum a l'Exposició Internacional de Barcelona. Els habitants del Prat Vermell van protagonitzar una revolució molts cops soterrada; des de baix. Protagonistes anònims que van fundar l'Ateneu Cultural de Defensa Obrera i es van comprometre amb l'Organització Sanitària Obrera, que van impulsar la llarga vaga de lloguers i es van entregar a les col·lectivitzacions. Molts d'ells van marxar com a milicians i milicianes al Front i, després de la derrota, van patir presó, afusellaments, camps de concentració i extermini i càstigs als gulags. Tot i això no es rendiren, i alguns prosseguiren amb el maquis, la guerrilla urbana, etc. Rastros de rostros en un prado rojo (y negro) clama per una memòria viva i activa.

Per què és important rescatar la història del dia a dia?

Sempre m'han importat els que no tenen nom, la gent corrent. Són aquestes persones les que fan les coses, perquè sense elles no es faria res, i passen oblidades, no tant sols per la història en majúscules, l'oficial, sinó també en les històries militants. He investigat les fonts d'arxius sabent per qui havien estat escrites, ja que no són objectives, i he fet una mena d'intercanvi constant entre els testimonis dels veïns i el què he trobat als papers.

En el pròleg es parla de que la gesta revolucionària de la gent que va viure a les cases barates encara segueix bategant. Què en podem extreure pel nostre present?

Abans de res, com no, agraeixo a Tomás Ibáñez pel seu text. Ell relata que he intentat explicar la història d'un barri, però estava pensant en el nostre present. Hem de tenir en compte el que va fer aquella gent amb pocs recursos. Passat el primer any de viure al barri ja havien fundat l'Ateneu Cultural de Defensa Obrera, aprofitant les escletxes de la dictatova que va imperar després del final de la dictadura de Primo de Rivera. A l'abril del 31, comencen la vaga de lloguers, que perdura, de manera soterrada, fins l'any 1942.

Tot i això, els titllaven d'analfabets, jornalers, immigrants, murcians, pistolers... L'any 33 van muntar un acte per recollir diners pels presos amb teatre, un recital poètic i un sorteig de llibres entre els quals hi havia Así habló Zaratrusta de Nietzsche, La gran revolució de Kropotkin i L'evolució de les espècies de Darwin. Sí, molt ignorants...

Podem aprendre d'ells, es van cuidar al mateix temps de la millora material i moral, com deien. Destaco la seva humilitat, la seva constància. Sabien viure junts, compartir, ajudar-se.

Algunes de les seves iniciatives sembla que s'estan recuperant.

No podem fer mimetisme ni repetició, perquè la repetició és mort. Hem de conèixer el passat per veure que van fer i revisar el que estem fent nosaltres. De vegades necessites un mirall. La ciutat no és com era abans, el mode d'urbanisme que tenim no permet aquell tipus de relacions. Abans no hi havia tant Estat i ells es miraven d'aixoplugar entre les seves forces. Ara tenim molta comoditat, però això no vol dir que no hi hagin experiències maques, com Can Batlló, per exemple.

Al llibre apareixen força fotos d'equips de futbol.

Surt tant el futbol perquè és una manera de socialitzar-se. L'equip Palmera era el nucli anarcosindicalista del barri durant els anys 40. De la poca documentació que he trobat a la premsa de l'any 36 hi apareix un partit de futbol entre la selecció de Can Tunis i la selecció de Sants a favor de les milícies. Tothom allà tocava la pilota. Molts veïns del barri jugaven a futbol en els camps de concentració i presons on van acabar reclosos: Bou- Arfa, Argelès, Colliure, València, Ucraïna, els goulags...

Molta gent a la presentació que vas fer a Can Batlló comentava que era un barri molt unit.

Els van posar en un racó apartats del món. Feien trajectes molt llargs per anar a treballar i així xerraven, era una manera de sentir-se junts i crear sentit de comunitat i de lluita. Parlaven de la trabazón, lluitar tant en l'espai laboral con en l'espai de residència..

A partir de la publicació del llibre hi hagut gent del barri que s'ha interessat en seguir rescatant aquesta història.

Crec que abans tenien una mena de por per veure què s'explicava al llibre. Encara que sembli mentida, encara hi ha gent que es veu incapaç de parlar d'allò que va passar, són uns fets molt difícils de pair. Van ser la generació del silenci. Tenien por de parlar d'allò que no es parlava. A més, s'han explicant moltes coses del barri en termes pejoratius i no volien que es tornes a reproduir aquesta visió. Tot i això, després de parlar amb gent, de veure les fotografies publicades, fullejar el llibre o acudir a alguna presentació, moltes persones veuen el projecte d'una manera diferent.

Tenen ganes de trencar aquest silenci?

Generalitzar és difícil. Per mi hi ha un bon grapat de gent que té ganes de recuperar aquest orgull de barri lluitador. Alguns m'estan passant fotografies, carnets de la CNT que estaven més que amagats, etc. És per estar content. Ara hem creat un blog (www.rastrosderostros.wordpress.com), alguna cosa es mou.

 

 

Entrevista publicada a La Burxa n.º 176, novembre 2013

 

 

  Rastros de rostros en un prado rojo (y negro)


08/11/2013 16:11:47 Versió per imprimir

Vídeo ► «Todas las revueltas actuales buscan un régimen no mediado por la mercancia sino por los bienes comunes»

Rubén Martínez resume a Informa'tBCN los contenidos de La tragedia del copyright, remarcando que la lucha por los comunes en el terreno del conocimiento no es algo aislado del resto de conflictos, sino que comparte la tensión entre las luchas por los bienes comunes frente a los procesos de apropiación y privatización.

 

  La tragedia del copyright


06/11/2013 12:24:53 Versió per imprimir

Nombre de registres trobats: 402