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<p>Cuando decimos que la casa se ha transformado en un sitio predilecto para experimentaciones del capital no estamos afirmando que sea un proceso cerrado ni concluido. De allí la importancia de nuestra metodología feminista: vemos en ese espacio vital una disputa abierta y no unas modificaciones definitivas. Aun así, no podemos dejar de partir del cambio ya acontecido en muchas de las rutinas domésticas, en las dinámicas laborales, en las marcas mismas que ha impuesto la reorganización sensible y logística de la pandemia.</p> <p>Esta edición cuenta con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.</p>
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<p>El valor es un espejo del mundo de las mercancías físicas y puede codificar todas las cosas que hay en él, como sucede en la metafísica de Spinoza, en la cual las ideas y los cuerpos tienen un desenvolvimiento paralelo, interreferencial. Por esa razón, en el capitalismo el conocimiento tiene una forma esencialmente esquizoide: por un lado, la modalidad del valor y, por el otro lado, la modalidad física y tecnológica. Decir que hay un permanente ir y venir entre las cosas físicas/útiles y el valor es una gran verdad en el caso del petróleo. El carácter cuasi-mágico del petróleo, similar al que tenía en la imaginación de los seres humanos del siglo XVIII, proviene de su condición dual: su aspecto práctico de mercancía fundamental para el sistema de producción de mercancías y de explotación del trabajo, y su aspecto teóricamente anómalo dentro del sistema.</p>
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<p><em>La sociedad implosiva</em> defiende una tesis atrevida: el capitalismo ha entrado en una fase terminal, seguramente definitiva. La crisis civilizatoria no es, por tanto, un horizonte de futuro; es nuestra realidad presente.</p> <p>Escrito en forma de breves tesis, las cerca de setecientas aseveraciones que nos ofrece este volumen analizan con solidez teórica los pilares del sistema capitalista, para llegar a la conclusión de que, incapaz ya de cumplir los propósitos que el mismo sistema estima como básicos, contemplamos ahora su progresiva degradación. Esto supone la emergencia de nuevos paradigmas económicos y políticos de dominación, pero también la formación de renovadas comunidades igualitarias surgidas del antagonismo al trabajo asalariado y de la autonomía de las luchas.</p> <p>En cualquier caso, el reto para la población proletarizada de todo el planeta consiste en saber enfrentar el colapso del capitalismo sin retomar los caminos trillados de una izquierda que comparte demasiado con aquello que ahora es necesario superar.</p>
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<p>El neoliberalismo existe, no es una invención de la izquierda. Escalante Gonzalbo analiza con lucidez excepcional este programa intelectual y cultural desde su origen en 1938 —con L. von Mises, F. Hayek, R. Aron en le Coloquio Lippman— hasta hoy, y afirma que no estamos únicamente frente a un orden social y económico. Es además una manera de entender la vida cotidiana, los avatares del trabajo, un modo de interpretar nuestros vínculos sociales. También es una antropología, una idea de la naturaleza humana, del derecho, del Estado, de la educación, de la salud. Es un programa complejo, una ideología en el sentido más fuerte de la palabra; en suma, el proyecto político y cultural más influyente desde la segunda mitad del siglo XX.</p> <p>Asumiendo que desde hace décadas vivimos un momento neoliberal, la novedad en estos últimos años es que todo ello se haya cristalizado en una maquinaria global que consiguió transformar los sentidos comunes del mundo entero. ¿Cómo narrar la historia (su evolución teórica, social y política) del neoliberalismo cuando hay tanto consenso y silencios que se tejen sobre esta historia? ¿Cuánto puede perdurar una sociedad donde una élite sin empatía justifica las crecientes desigualdades? El autor busca responder a través del relato de este fenómeno global convertido en el esqueleto de nuestros referentes cotidianos.</p>
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<p>«Tot esforç té la seva recompensa». Així de simple. Així de clar. I així de fals, com a mínim per a la majoria de nosaltres. Si aquestes idees no han estat mai certes, les velles promeses de la meritocràcia liberal ja fa temps que es van esfumar. Avui dia, estudiar de valent ja no és garantia de tenir una feina estable i ben remunerada en un futur. Lluny de portar-nos a l estabilitat i la realització personal, el treball ens ofereix precarietat, ansietat i alienació.</p> <p>El nostre dia a dia gira al voltant de la feina, de la nostra jornada laboral. Ens organitza la vida i ens condiciona l’existència. Per què destinem tan poc temps a pensar quin paper volem que tingui el treball a les nostres vides? Com és que sembla que no hi hagiuna altra manera de viure que donant la majoria del temps, energia i salut a la feina? I sobretot, com aconsegueix el capitalisme que ho visquem amb total normalitat, com si fos l'ordre natural de les coses?</p> <p>Amelia Horgan ens ajuda a obrir escletxes d'esperança per capgirar aquest escenari. Des d’estratègies quotidianes de resistència als abusos de la patronal fins a propostes d’organització col·lectiva, Atrapats a la feina és un assaig fresc i àgil que ens farà veure el treball des d'una nova perspectiva, ens ajudarà a descarregar el pes de la responsabilitat, empoderar-nos per deixar de fer hores extra o deixar de suportar les tonteries de l'idiota del nostre cap. En definitiva, ens ajuda a imaginar un món on treballar no sigui un calvari quotidià i dibuixa les alternatives per les quals val la pena lluitar.</p>
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<p>La redacción de un periódico es uno de los lugares idóneos para avistar el rumbo que la transformación estructural del sistema viene adoptando. Y es que, una vez inmoladas sus venerables imprentas en aras de un progreso que no era tal, son ahora los propios periódicos los que se ven vampirizados por el último avatar del capitalismo, el digital, y su reguero de <em>bots</em>, algoritmos y precarización generalizada. Pero ¿qué consecuencias tendrá todo ello en la esfera pública y, por ende, en el funcionamiento de las democracias? Y es más, ¿qué mensaje encierra su corrosiva mercantilización para el resto de nosotros? ¿No es acaso el de un horizonte catastrófico en que nos volvemos materia prima desechable, condenados a la intemperie laboral por el <em>big data</em>, por unos autómatas cada vez más eficientes o por una inteligencia artificial cada vez más sofisticada en la búsqueda de rentabilidad a largo plazo?</p> <p>Desde ese «tope de un mástil» que ya zozobra, Ekaitz Cancela escribe la crónica de este fin de época en un instante de peligro, en el que la digitalización de una economía financiarizada hasta la médula se presenta como falsa solución a la crisis orgánica del sistema. Pero persiste aún un hálito de esperanza si conseguimos despertar del sueño tecnológico, si conseguimos reapropiarnos de los recursos económicos del siglo XXI, los datos, y de las infraestructuras que han creado. Porque, en la pugna por la propiedad de los medios de producción, nos jugamos una partida cuya envergadura abarca la historia entera.</p>
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<p>«El texto de Fábio Pitta, <em>Crecimiento y crisis de la economía brasileña en el siglo XXI</em>, aborda de forma crítica el desarrollo político-económico de Brasil a partir de 2003 y su crisis a partir de 2012, teniendo como telón de fondo la economía de burbujas financieras del capital a escala global. Esta crisis fue una consecuencia, entre otras cosas, del estallido de la burbuja de las <em>commodities</em> resultante, a su vez, de la crisis financiera de 2008. Las bifurcaciones de este proceso condujeron a un agravamiento de la deuda (privada y pública), el desempleo en masa, las quiebras empresariales y el radicalismo de derecha, con un embrutecimiento salvaje del racismo, el sexismo y la violencia contra trabajadores rurales y urbanos. Pitta ubica los fundamentos de este proceso en el contexto de la ficcionalización del capital y una simulación de su acumulación a partir de los diferentes planteamientos de Robert Kurz y la crítica de la escisión del valor.» —Roswitha Scholz, Prefacio</p>
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<p>La transformación intelectual, autocrítica y organizativa del movimiento kurdo hacia la adopción de la autonomía democrática como un nuevo horizonte de la lucha para la emancipación social, no sólo representa el trasfondo histórico que ha creado la revolución de Rojava, sino que también la define en el presente. La autonomía como proceso de construcción de la revolución, las contradicciones y los conflictos presentes en este proceso y la forma en que se crea una transformación social a través de comunas y asambleas son algunas de las cuestiones planteadas en este libro.</p> <p>Sin embargo, antes de abordar la autonomía de Rojava, se encontrarán con la historia de la resistencia de Rojava, desde la división de Kurdistán, para poder comprender las bases sociales de la revolución y las subjetividades del pueblo que organiza esta revolución y la autonomía. Economía Anticapitalista en Rojava parte de la premisa de que, para crear emancipación social real, la revolución debe romper con el dominio del capitalismo, creando espacios y prácticas anticapitalistas y comunales.</p> <p>En este sentido, la investigación presentada en este libro se enfoca en la organización de la economía social, en las cooperativas y la economía de las mujeres, para analizar la capacidad anticapitalista de la experiencia de Rojava.</p>
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<p>Escrito en 1928 y que reaparece hoy con una nueva y cuidada traducción (la anterior y única hasta ahora era de 1974), este libro es la obra cumbre del economista Rubin, considerado uno de los mejores intérpretes de <em>El capital</em> de Marx y destacado componente de la oposición intelectual de los años 20 del siglo pasado, al naciente materialismo dialéctico soviético, aunque haya sido menos conocido que los casos de Lukacs y de Korsch.</p> <p>Rubin nos propone una lectura de <em>El capital</em> centrada en la teoría del fetichismo de las mercancías y en la teoría del valor, en relación con la crítica de la economía política. La teoría del valor de Marx no sería una teoría económica valida para todo tipo de sociedad (inclusive la socialista) puesto que refleja las relaciones de producción cosificadas del capitalismo. Las categorías económicas no son entonces abstracciones <em>inocentes</em>", sino formas materiales en las que se reflejan determinadas relaciones de producción sociales.</p> <p>«Rubin insiste en la necesidad de distinguir entre el aspecto técnico y el aspecto socioeconómico de la producción capitalista y en el hecho de que su confusión constituye el fetichismo típico de la economía burguesa y de la vida cotidiana. La teoría del fetichismo no es entonces una rareza metafísica de Marx, ni tampoco designa una <em>mistificación</em> de la explotación. Constituye más bien una teoría general de las relaciones de producción de la economía capitalista y se encontraría incluso en la base de todo el <em>sistema económico</em> de Marx, y sobre todo de su teoría del valor. El fetichismo no es solo un fenómeno de consciencia social, sino del ser social mismo, dice Rubin. Ningún otro marxista de su época lo había dicho con claridad.» —Del Prólogo de Anselm Jappe</p>