Economía y Trabajo

  • <p>El control de las finanzas ha transformado las expectativas y las pr&aacute;cticas de todos los actores sociales. Las empresas han dado prioridad al valor de sus acciones, antes que a la naturaleza de sus negocios. Los gobiernos consideran m&aacute;s urgente disipar las preocupaciones de sus acreedores, que responder a las demandas de los ciudadanos. Incluso las personas corrientes conf&iacute;an su seguridad material cada vez menos en los salarios y cada vez m&aacute;s en la apreciaci&oacute;n de sus activos, incluidas sus habilidades, relaciones y comportamientos.</p> <p>Seg&uacute;n Michel Feher, al cambiar las condiciones de la cuesti&oacute;n social, estas nuevas prioridades obligan a la izquierda a reinventarse. La &laquo;titulizaci&oacute;n&raquo; de las relaciones humanas en los mercados financieros es por completo diferente de la mercantilizaci&oacute;n del trabajo en el mercado laboral. Aun cuando la relevancia de la redistribuci&oacute;n de beneficios no se debe desestimar, las luchas se est&aacute;n desplazando hacia las condiciones de asignaci&oacute;n del cr&eacute;dito. La explotaci&oacute;n que los empleadores contin&uacute;an infligiendo a sus empleados refleja tambi&eacute;n el poder de selecci&oacute;n que los inversores ejercen sobre los &laquo;investidos&raquo;.</p> <p>La resistencia a la hegemon&iacute;a de las instituciones financieras tiene que encontrar los medios para influir en las evaluaciones de la gobernanza empresarial y de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, &laquo;especulando&raquo; contra los criterios que rigen actualmente las elecciones de los financiadores. Si el objetivo es ahora promover otras formas de circulaci&oacute;n de capital, los activistas tendr&aacute;n que prefigurar los elementos de una imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica renovada.</p>
  • <p>&iquest;Qu&eacute; hace posible un cambio pol&iacute;tico desde abajo? &laquo;Lo llaman democracia y no lo es&raquo;, la consigna-diagn&oacute;stico del 15M acecha en los muros, en las sombras. Es el fantasma m&aacute;s temido, el que los grandes se esfuerzan m&aacute;s en conjurar. Pero, &iquest;de d&oacute;nde extrajo el 15M su fuerza de desaf&iacute;o? Un movimiento reci&eacute;n creado que, sin apoyo institucional, sin dinero, sin nada de lo que en este mundo se considera un poder, sacudi&oacute; aquello que la izquierda &ndash;oficial, extraparlamentaria o armada- no hab&iacute;an podido fisurar. Una fuerza que no es un poder. &iquest;De qu&eacute; se trata? Contra la pol&iacute;tica restringida a los partidos y la activaci&oacute;n de la gente com&uacute;n y cualquiera. Contra los l&iacute;mites de lo posible y el cuestionamiento de la falta de democracia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Contra la polarizaci&oacute;n en forma de tablero de ajedrez, un espacio donde sentir y pensar aut&oacute;nomamente. Contra la alternativa &laquo;esto o el caos&raquo;, la valent&iacute;a colectiva de los an&oacute;nimos. El 15M lo puso todo patas arriba y lo hizo con la simpat&iacute;a general de la poblaci&oacute;n, desactivando el miedo. &iquest;De d&oacute;nde extrajo su fuerza? &iquest;Cu&aacute;l es la fuerza de los que no tienen ning&uacute;n poder, la fuerza de los d&eacute;biles?</p>
  • <p>&laquo;Las nuevas fuerzas de derecha a&uacute;nan elementos conocidos del neoliberalismo con sus aparentes opuestos. Combinan su supuesta superioridad moral con una conducta casi celebratoriamente amoral e irrespetuosa. Respaldan la autoridad al tiempo que presentan una desinhibici&oacute;n social p&uacute;blica y una agresividad sin precedentes. Se enfurecen contra el relativismo, pero tambi&eacute;n contra la ciencia y la raz&oacute;n. Desprecian a los pol&iacute;ticos y a la pol&iacute;tica y a la vez evidencian una voluntad de poder y una ambici&oacute;n pol&iacute;tica feroces. &iquest;En qu&eacute; quedamos?&raquo; En este libro la fil&oacute;sofa pol&iacute;tica norteamericana Wendy Brown se interroga sobre el lado moral del neoliberalismo. La erupci&oacute;n del etnonacionalismo y de los valores morales tradicionales en Occidente pueden representar menos el final del neoliberalismo que su monstruosa descendencia. Brown nos muestra que el sue&ntilde;o neoliberal no consist&iacute;a solo en reemplazar la democracia por los mercados, sino tambi&eacute;n por la autoridad de la tradici&oacute;n. Desprovisto de todo freno, el neoliberalismo ha producido consecuencias inesperadas, manifiestas en la erosi&oacute;n y crisis de las viejas instituciones sociales y econ&oacute;micas, y en la creciente concentraci&oacute;n del poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico en una estrecha minor&iacute;a. En este contexto de creciente desigualdad y vac&iacute;o social, se ha producido una confluencia que por inesperada no deja de resonar en las fuentes originarias del proyecto neoliberal. El resentimiento y el nihilismo, convertidos en los ingredientes pol&iacute;ticos sustantivos de una parte de la poblaci&oacute;n que se agarra a las viejas condiciones sociales de protecci&oacute;n y privilegio (la blanquitud, la masculinidad patriarcal, la heteronormatividad), han producido una pol&iacute;tica apocal&iacute;ptica, volcada m&aacute;s en la destrucci&oacute;n del mundo que en su preservaci&oacute;n para el futuro. Conocer y analizar esta deriva social resulta esencial a la hora de sobrevivir en las ruinas del neoliberalismo (esto es, a lo que queda expuesto como sus cimientos), tambi&eacute;n para pensar y experimentar su superaci&oacute;n.</p>
  • <p>&iquest;Qu&eacute; son los mercados reproductivos?&iquest;Es neutro la utilizaci&oacute;n de m&eacute;todos de reproducci&oacute;n asistida?&iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de la donaci&oacute;n de &oacute;vulos?&iquest;C&oacute;mo nos enfrentamos a resolver la problem&aacute;tica abierta en torno a la gestaci&oacute;n por subrogaci&oacute;n?&nbsp;En Mercado reproductivos: crisis, deseo y desigualdad se presentan todas estas preguntas y los debates y discusiones que pueden ayudarnos a resolverlas. Se plantea, adem&aacute;s, la cuesti&oacute;n que est&aacute; debajo de todas ellas &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s reproducimos cuando acudimos a la reproducci&oacute;n asistida? No encontraremos respuestas cerradas ni ausencia de matices en el texto de Sara Lafuente, por el contrario, nos adentraremos en el an&aacute;lisis exhaustivo de la situaci&oacute;n actual de los mercados reproductivos, en las preguntas sobre c&oacute;mo enfrentar la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n y con la invitaci&oacute;n sobre los cuidados y los maternajes que queremos.</p>
  • <p>Una obra esencial para comprender el cambiante y pol&eacute;mico papel del sindicalismo en la construcci&oacute;n de la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica. La historia de los sindicatos durante la transici&oacute;n y los gobiernos de Felipe Gonz&aacute;lez y Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar es la historia de la reconversi&oacute;n industrial, la modernizaci&oacute;n socialista, el desarrollo del Estado del bienestar, la integraci&oacute;n en la Uni&oacute;n Europea, las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas neoliberales, la desregulaci&oacute;n laboral y la incapacidad cr&oacute;nica para resolver el desempleo. Es, tambi&eacute;n, la historia de nuestro pa&iacute;s desde una perspectiva diferente, la de las personas que lo hacen posible por medio de su trabajo, en las empresas a cambio de un salario y en el &aacute;mbito familiar cuidando sin remuneraci&oacute;n. Este libro aborda las luces y las sombras de la historia de los sindicatos en la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica, de sus luchas y de sus logros, paro tambi&eacute;n de sus fracasos y de sus desvar&iacute;os. La historia de los sindicatos en Espa&ntilde;a es una historia de organizaci&oacute;n, movilizaci&oacute;n y negociaci&oacute;n, de fraternidad y divisi&oacute;n, de victorias apabullantes y de derrotas tristes. Una historia que nos conforma y nos interpela.</p>
  • <p>Solo se necesit&oacute; un virus para rasgar el velo y revelar el estado de deterioro de nuestra sociedad, resultado de d&eacute;cadas de financiarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a. Defecci&oacute;n del Estado en beneficio de los lobbies, decisiones pol&iacute;ticas miopes, servicios p&uacute;blicos abandonados, el creciente enriquecimiento de los m&aacute;s acomodados, pauperizaci&oacute;n desenfrenada, colapso ecol&oacute;gico, es un mundo en barbecho de ideas y principios que vamos a conocer. esta pandemia.</p> <p>Esta din&aacute;mica no data de ayer, como nos recuerda el profesor Marc Chesney: si percibimos hoy los estigmas, han pasado d&eacute;cadas desde que la &ldquo;crisis permanente&rdquo; sostenida voluntariamente por un mundo financiero descarriado nos ha afectado a todos en el mundo. El balance que expone es una conciencia ciudadana a la que llama el autor. Las soluciones existen y este impactante libro las identifica. Tambi&eacute;n nos recuerda que el mundo del ma&ntilde;ana no ser&aacute; otro que el que hacemos de &eacute;l.</p>
  • <p>ECOTOP&Iacute;A es el nombre de una nueva naci&oacute;n, situada entre Oreg&oacute;n, Washington y el norte de California que se independiz&oacute; de Estados Unidos en 1980 tras una dura crisis econ&oacute;mica. William Weston, un periodista norteamericano del Times-Post, en 1999 se propone escribir una serie de art&iacute;culos cr&iacute;ticos sobre Ecotop&iacute;a. En su visita descubre ciudades sin coches, bosques reforestados, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as aprendiendo a cultivar la tierra; se sorprende de que las gentes ecotop&iacute;anas trabajen y se diviertan a la vez, y que su sanidad, educaci&oacute;n y cultura sean m&aacute;s avanzadas. Una sociedad a escala humana, donde las personas y su entorno son lo prioritario, primando las relaciones libres, de igualdad y apoyo mutuo. Weston, tambi&eacute;n describe sin cuestionarlo reflejo temporal de la Guerra Fr&iacute;a moderado uso de la energ&iacute;a nuclear y armament&iacute;stica. Las cr&oacute;nicas publicadas y las notas de su diario &iacute;ntimo componen esta novela de pol&iacute;tica ficci&oacute;n.</p>
  • <p>El capitalismo no es ni una consecuencia inevitable de la naturaleza humana, ni una mera ampliaci&oacute;n de antiguas pr&aacute;cticas comerciales cuyos or&iacute;genes se pierden en la noche de los tiempos. Desencadenado en unas coordenadas espaciales y temporales espec&iacute;ficas, el capitalismo necesitaba de una transformaci&oacute;n radical previa de las relaciones entre los seres humanos y de estos con la naturaleza.</p>
  • <p>Una poderosa investigaci&oacute;n sobre la discriminaci&oacute;n basada en datos y c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a afecta a los derechos civiles y a la equidad econ&oacute;mica. Desde los albores de la era digital, la toma de decisiones en finanzas, empleo, pol&iacute;tica, salud y servicios ha experimentado un cambio revolucionario: sistemas automatizados, en lugar de humanos, controlan qu&eacute; vecindarios se vigilan, qu&eacute; familias obtienen los recursos necesarios o qui&eacute;n es investigado por fraude. Si bien todos vivimos bajo este nuevo r&eacute;gimen de datos, los sistemas m&aacute;s invasivos y punitivos est&aacute;n dirigidos a los pobres. Eubanks investiga el impacto de la miner&iacute;a de datos, las pol&iacute;ticas del algoritmo y los modelos de riesgo predictivo aplicados a las personas pobres y de clase trabajadora en Estados Unidos. El pa&iacute;s siempre ha utilizado su ciencia y tecnolog&iacute;a de vanguardia para contener, investigar, disciplinar y castigar a los sintecho. El seguimiento digital y la toma de decisiones automatizadas ocultan la pobreza al p&uacute;blico de clase media y le dan al Estado la distancia &eacute;tica que necesita para tomar decisiones inhumanas: qu&eacute; familias obtienen alimentos y cu&aacute;les mueren de hambre, qui&eacute;n tiene vivienda y qui&eacute;n permanece sin hogar y a qu&eacute; familias divide el Estado. En el proceso, debilitan la democracia y traicionan los valores nacionales m&aacute;s preciados.</p>
  • <p>Una advertencia sobre c&oacute;mo la econom&iacute;a digital amenaza la vida y el trabajo de los artistas: la m&uacute;sica, la escritura y las artes visuales que sustentan nuestras almas y sociedades. Hay dos historias que escuchas sobre ganarse la vida como artista en la era digital. Una surge de Silicon Valley: &laquo;Nunca ha habido un mejor momento para ser artista. Si tienes una computadora port&aacute;til, tienes un estudio de grabaci&oacute;n. Si tienes un iPhone, tienes una c&aacute;mara de cine. Y si la producci&oacute;n es barata, la distribuci&oacute;n es gratuita: se llama Internet. Todo el mundo es un artista; simplemente explote su creatividad y publique sus cosas&raquo;. La otra proviene de los propios artistas: &laquo;Claro, puedes poner tus cosas ah&iacute;, pero &iquest;qui&eacute;n te va a pagar por ellas? No todo el mundo es un artista. Hacer arte requiere a&ntilde;os de dedicaci&oacute;n y eso requiere medios de apoyo. Si las cosas no cambian, mucho arte dejar&aacute; de ser sostenible&raquo;. Entonces, &iquest;qu&eacute; relato es verdadero? &iquest;C&oacute;mo se las arreglan los artistas para ganarse la vida hoy en d&iacute;a? Deresiewicz, un destacado cr&iacute;tico de arte y de la cultura contempor&aacute;nea, se propuso responder a esas preguntas. Sostiene que estamos en medio de una transformaci&oacute;n de &eacute;poca. Si los artistas fueron artesanos en el Renacimiento, bohemios en el siglo XIX y profesionales en el XX, est&aacute; surgiendo un nuevo paradigma en la era digital.</p>
  • <p>Las crisis fiscales han ca&iacute;do en cascada en gran parte del mundo en desarrollo con resultados devastadores, desde M&eacute;xico hasta Indonesia, desde Rusia hasta Argentina. La extrema volatilidad en las fortunas econ&oacute;micas contempor&aacute;neas parece burlarse de nuest ros mejores esfuerzos para comprender las fuerzas que impulsan el desarrollo en la econom&iacute;a mundial. David Harvey, destacado te&oacute;rico social de nuestra &eacute;poca, ofrece una cr&iacute;tica exhaustiva del capitalismo contempor&aacute;neo. En este libro fascinante, ampl&iacute;a temas fundamentales en su trabajo reciente: el desarrollo del neoliberalismo, la difusi&oacute;n de las desigualdades en todo el mundo y el espacio como un concepto te&oacute;rico clave.</p>
  • Habitamos una sociedad edadista que invisibiliza a la mayoría de las personas mayores y que gestiona con torpeza la necesidad natural de cuidados.
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