<p>Cuando la escritora Roxane Gay se autodenomin&oacute; &ndash;de broma&ndash; &laquo;mala feminista&raquo;, reconoc&iacute;a que no pod&iacute;a cumplir con los requisitos de perfecci&oacute;n del movimiento feminista. <em>Mala feminista</em> es un conjunto de ensayos &aacute;cidos sobre el feminismo en la cultura moderna, y una aguda y divertida reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo la forma en que consumimos la cultura nos convierte en lo que somos; siempre con tono autocr&iacute;tico y consciente del papel de la mujer &ndash;as&iacute; como de su relaci&oacute;n con los hombres y con las dem&aacute;s mujeres&ndash; en nuestros d&iacute;as, a trav&eacute;s de su propia experiencia, y de las din&aacute;micas pol&iacute;ticas y culturales recientes.</p> <p>Para ella vivimos en un mundo apasionante, lleno de distracciones que nos gustan y que nos obsesionan, incluso si van en contra de nuestros principios. Le gusta la m&uacute;sica rap, aunque es consciente de los clich&eacute;s sexistas de muchos de sus autores. Tambi&eacute;n le gusta el cine absurdo, el color rosa, engancharse a series como <em>Girls</em> y leer la revista <em>Vogue</em>. Mediante ejemplos de la cultura pop y de su propia vida, Gay nos habla del aborto, de la maternidad, del acoso sexual, de la igualdad de salarios, de los mitos sobre la amistad entre mujeres, de la reciente literatura escrita por ellas, de la misoginia en el mundo del espect&aacute;culo, etc. El feminismo, como la humanidad y la vida, es imperfecto, y la autora propone que aceptemos todos sus matices.</p>