Ecologia i Urbanisme

  • Fuego

    9,00
    <p>El fuego es algo m&aacute;s que un enemigo, un peligro o un riesgo. Es un desaf&iacute;o comprensivo, un cuestionamiento de nuestras estructuras conceptuales y categor&iacute;as institucionales, incluso de nuestro modo civilizatorio, valores y relaciones. Fuegos correctos, fuegos incorrectos, fuegos de superficie, fuegos de no superficie &iquest;Qu&eacute; significa toda esta jerga? &iquest;Cu&aacute;l es su utilidad inmediata? Lo que se&ntilde;ala Pyne es la condici&oacute;n urgentemente necesaria del fuego para nuestra vida. Si requerimos del fuego como del ox&iacute;geno mismo, es porque el fuego es un proceso biol&oacute;gico imprescindible para nuestra humanidad erecta y deambulante, en un planeta peculiar en condiciones de ignici&oacute;n.</p> <p>El autor nos apremia a mirarlo como un existente biol&oacute;gico y cultural, sin abandonar el saber f&iacute;sico-qu&iacute;mico acerca de esta peculiar reacci&oacute;n que adopta la forma de su contexto. El fuego ser&iacute;a una especie de ingenier&iacute;a reversa de la fotos&iacute;ntesis, la separaci&oacute;n de aquello que la bioqu&iacute;mica vegetal ha unido. Es pues necesaria una biolog&iacute;a-cultura del fuego para comprender el despliegue de su salvajismo y aminorar los abusos de sus domesticaciones. Porque el rol de los humanos monopolizando el fuego es central: en las condiciones geol&oacute;gicas actuales y dada las caracter&iacute;sticas de los sapiens, la b&uacute;squeda de un fuego cerrado y oculto &ndash;al interior de los motores, de nuestros hornos&ndash; alimentados por combustibles f&oacute;siles, despliega necesariamente una contracara de fuegos salvajes de superficie.</p>
  • <p>Las sesiones de la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Clim&aacute;tico, como las de Reino Unido en 2021 o la de Egipto en 2022, concluyen en resultados ambiguos, sin compromisos espec&iacute;ficos. Estas reuniones operan a trav&eacute;s de lo que se denominan falsas soluciones: la aglomeraci&oacute;n de discursos, tecnolog&iacute;as, dispositivos financieros, medidas regulatorias y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que de forma superficial ofrecen &ldquo;soluci&oacute;n&rdquo; a uno o varios de los problemas interconectados y asociados con la crisis clim&aacute;tica, pero sin modificar los principios ni las desigualdades del sistema econ&oacute;mico.</p> <p>Con la participaci&oacute;n de m&aacute;s de 30 personas, el libro es una &lsquo;gu&iacute;a&rsquo; que permite tanto a quienes est&aacute;n familiarizados con los temas, como a quienes comienzan a informarse, reconocer las falsas soluciones promovidas por el sistema internacional de gobernanza clim&aacute;tica. Es una herramienta de consulta y una gu&iacute;a de algunas de las cientos de alternativas que se desarrollan como las bases de una alternativa civilizatoria para combatir el sistema de colapso creado por la modernidad. Alternativas que constituyen un sistema basado en la esperanza, la confluencia de humanos y no humanos en solidaridad, para imaginar, concretar y habitar otros mundos.</p>
  • Comuntopía

    18,00
    <p>En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, las teor&iacute;as y estrategias relacionadas con los bienes comunes se han convertido en un elemento fundamental tanto de las ciencias sociales como de numerosos movimientos pol&iacute;ticos de todo el mundo. El estudio de los comunes ha permitido comprender la sofisticaci&oacute;n de unas instituciones que, en muchas sociedades, regulan el acceso colectivo a los recursos necesarios para la subsistencia. Paralelamente, activistas, sindicalistas, ecologistas o cooperativistas han descubierto en los bienes comunes una poderosa caja de herramientas con la que defender los servicios p&uacute;blicos, garantizar el acceso a la vivienda, la energ&iacute;a o la cultura, organizar el trabajo reproductivo y de cuidados y, m&aacute;s en general, luchar contra la mercantilizaci&oacute;n y la destrucci&oacute;n ecol&oacute;gica.</p> <p>Este sint&eacute;tico y accesible libro presenta una revisi&oacute;n rigurosa y cr&iacute;tica tanto de las pr&aacute;cticas como de los conceptos relacionados con los bienes comunes: su historia y sus potencialidades pol&iacute;ticas, pero tambi&eacute;n sus limitaciones y ambig&uuml;edades.</p> <p>&laquo;Si, como escribi&oacute; una vez Tom&aacute;s de Aquino, &quot;en caso de necesidad todas las cosas son comunes&quot; [in casu necessitatis, omnia sunt communia], necesitamos leer este libro esta misma semana. C&eacute;sar Rendueles &ndash;un soci&oacute;logo cuyos nuevos libros son siempre un acontecimiento para quienes nos interesamos por las cuestiones m&aacute;s acuciantes de nuestras vidas&ndash; no se limita a explicar por qu&eacute; estamos en una condici&oacute;n de &quot;necesidad&quot;, es decir, enmarcados en emergencias ecol&oacute;gicas, pol&iacute;ticas y tecnol&oacute;gicas, sino tambi&eacute;n c&oacute;mo reclamar nuestros &quot;bienes comunes&quot;. Se trata de instituciones sociales colaborativas que regulan recursos (bienes y servicios p&uacute;blicos) que en un plazo relativamente breve ser&aacute;n cada vez menos accesibles para millones de personas que actualmente los dan por sentados. Este libro proporciona a todas aquellas valientes fuerzas sociales que abogan por estrategias democr&aacute;ticas, progresistas y emancipadoras una &quot;pol&iacute;tica de los comunes&quot; global que parece ser nuestra &uacute;ltima oportunidad a medida que nos adentramos en el nuevo r&eacute;gimen del postcapitalismo. El propio Aquino habr&iacute;a respaldado el nuevo libro de Rendueles&raquo;, &mdash;Santiago Zabala, profesor de investigaci&oacute;n ICREA en la Universidad Pompeu Fabra</p> <p>&laquo;&iquest;Quieres conocer m&aacute;s sobre los comunes? &iquest;Qu&eacute; funcion&oacute; y qu&eacute; no, y qu&eacute; podr&iacute;a funcionar en esta &eacute;poca de crisis? Entonces lee este libro. Como en cualquier otra, la tragedia de los comunes tambi&eacute;n demandar&aacute; una catarsis pol&iacute;tica, y nada mejor que contar con C&eacute;sar Rendueles como gu&iacute;a intelectual&raquo;. &mdash;Geert Lovink, te&oacute;rico de los medios de comunicaci&oacute;n y cr&iacute;tico de Internet</p>
  • <p><em>La dispersi&oacute;n de las semillas</em> recoge cuatro proyectos de libro &mdash;in&eacute;ditos en castellano&mdash; en los que trabajaba Thoreau antes de morir. &laquo;La dispersi&oacute;n de las semillas&raquo; es el principal: un texto que, en un momento en el que la generaci&oacute;n espont&aacute;nea o la permanencia de las especies eran lugares comunes, cuando no dogmas de fe, trata de demostrar de qu&eacute; manera el viento, el agua y los animales participan en la creaci&oacute;n y regeneraci&oacute;n de los bosques. Completan el volumen, preparado por Bradley P. Dean, tres escritos de la misma &eacute;poca y que complementaban ese gran estudio de las semillas: &laquo;Frutos silvestres&raquo;, &laquo;Hierbas y pastos&raquo; y &laquo;&Aacute;rboles forestales&raquo;.</p> <p>Este libro cuenta, adem&aacute;s, con un pr&oacute;logo de Gary Paul Nabhan, una introducci&oacute;n de Robert D. Richardson, jr., unas magn&iacute;ficas ilustraciones de Abigail Rorer y un ep&iacute;logo de Marc Badal.</p>
  • <p>Este libro trata de desentra&ntilde;ar el proceso por el cual nuestras sociedades han dado la espalda a la tierra y, crey&eacute;ndose capaces de vivir al margen de ella, han confundido el desarraigo con la emancipaci&oacute;n. De ese modo, hemos constituido una geograf&iacute;a ingr&aacute;vida que, en dos generaciones, ha hecho olvidar el papel esencial jugado por los pueblos campesinos para conformar nuestro mundo.</p> <p>Marc Badal nos recuerda que &laquo;el precio a pagar por el privilegio de habernos liberado de una vida apegada a la tierra no es otro que el de estar permanentemente desubicados. Ya no sentimos ning&uacute;n sitio como propio: estamos siempre fuera de lugar&raquo;.</p> <p class="Indent1">[...] Hemos olvidado que somos los descendientes directos de los &uacute;ltimos campesinos y que nuestra existencia est&aacute; completamente determinada por la renuncia a un legado cultural que, en vano, intentaron transmitirnos. Es decir, no somos solamente los hu&eacute;rfanos del campesinado. Somos aquellos que optaron por convertirse en sus desheredados. [...]</p> <p class="Indent1">[...] Es cierto que en los m&aacute;s variados contextos hist&oacute;ricos las &eacute;lites dominantes siempre han conseguido evitar los rigores de la terrestridad, pero se trataba de un reducido n&uacute;mero de personas que viv&iacute;an al margen de la tierra solamente gracias al expolio de una gran mayor&iacute;a que no pod&iacute;a hacer otra cosa que arrastrarse sobre ella. Sin embargo, en las actuales sociedades sobredesarrolladas la ingravidez se ha democratizado. Ya no supone una marca distintiva de privilegio sino que constituye un rasgo inherente a nuestra relaci&oacute;n con el mundo y, aunque todo cuanto nos ocurre depende de los procesos ecol&oacute;gicos que sostienen el metabolismo social, lo realmente significativo es que actuamos y pensamos como si tales v&iacute;nculos no existieran. [...]</p>
  • Vida o port

    16,00
    <p>El debat sobre l&rsquo;ampliaci&oacute; nord del Port de Val&egrave;ncia ha generat molts titulars i sovint contradictoris. Ja est&agrave; constru&iuml;da o encara est&agrave; per fer? Ha de tramitar una nova Declaraci&oacute; d&rsquo;Impacte Ambiental (DIA)? Ser&agrave; positiva per a l&rsquo;economia i, si &eacute;s aix&iacute;, de qui? &Eacute;s tan preocupant per al medi ambient, per a la biodiversitat i per a espais valencians tan rellevants com l&rsquo;Albufera, com alerten els ecologistes? Com afecta a la nostra salut l&rsquo;increment de les mercaderies per tr&agrave;nsit mar&iacute;tim i terrestre? Necessita el Port una nova governan&ccedil;a que fa&ccedil;a la instituci&oacute; m&eacute;s transparent i participativa? No &eacute;s una infraestructura m&eacute;s: est&agrave; en joc el model de ciutat de Val&egrave;ncia i el futur de totes.</p>
  • <p>Viviendo en los l&iacute;mites de nuestra percepci&oacute;n ordinaria, los musgos son un elemento com&uacute;n pero en gran medida desapercibido del mundo natural. <em>Reserva de musgo</em> es una hermosa mezcla de ciencia y reflexi&oacute;n personal que invita a los lectores a explorar y aprender de la vida elegantemente sencilla de los musgos.</p> <p>En esta serie de ensayos personales, Robin Wall Kimmerer nos ayuda a comprender c&oacute;mo viven los musgos y c&oacute;mo sus vidas se entrelazan con las de otros innumerables seres. Nos explica la biolog&iacute;a de los musgos con claridad e ingenio, al tiempo que reflexiona sobre lo que estos fascinantes organismos pueden ense&ntilde;arnos. Bas&aacute;ndose en su experiencia como cient&iacute;fica, madre, profesora y escritora de ascendencia ind&iacute;gena americana, Kimmerer explica las peculiaridades de los musgos en t&eacute;rminos cient&iacute;ficos, as&iacute; como en el marco de las formas de conocimiento ind&iacute;genas.</p> <p>En este libro, la historia natural y las relaciones culturales de los musgos se convierten en una poderosa met&aacute;fora de las formas de vivir en el mundo.</p>
  • Vint anys després de la publicació de Barcelona Marca Registrada, aquest llibre renova les eines de la crítica en plena crisi sistèmica. Barcelona metròpoli-empresa és un llibre de part, fet des de baix i des de les entranyes de la bèstia, que aborda les línies mestres d’un present i un futur depredador, escrit des de les pràctiques i les resistències que s’insereixen en els seus conflictes.
  • <p>Considerado precursor del ecosocialismo y de las teor&iacute;as del decrecimiento, el fil&oacute;sofo y periodista de la RDA Wolfgang Harich nad&oacute; a contracorriente del pensamiento oficial en los pa&iacute;ses del Este. Defendi&oacute; desde el marxismo las tesis del Club de Roma sobre los l&iacute;mites del crecimiento, aunque su propuesta se basaba en plantear un comunismo decrecentista con un Estado fuerte, pues consideraba que la sociedad solo aceptar&iacute;a restricciones al consumo de bienes mediante mecanismos coercitivos.</p> <p>Ambas corrientes tendieron a converger en las d&eacute;cadas posteriores, siendo la base del ecosocialismo &ndash;desde el &aacute;mbito m&aacute;s te&oacute;rico al m&aacute;s activista&ndash; que ha llegado a nuestros d&iacute;as: interpretar el desarrollo del capitalismo como una Raubwirtschaft o econom&iacute;a de rapi&ntilde;a continuada y creciente para impulsar la acumulaci&oacute;n de capital. Entendidos as&iacute;, los movimientos sociales a menudo tienen un contenido ecol&oacute;gico al intentar resguardar los recursos naturales fuera de la econom&iacute;a mercantil, y colocarlos bajo control comunitario.</p>
  • <p><em>Bienvenidos al colapsoceno</em> es una cartograf&iacute;a on&iacute;rica que nos invita a adentrarnos en el colapso del sistema actual de vida. Si el progreso y la tecnolog&iacute;a hab&iacute;an consolidado la religi&oacute;n de la modernidad, hoy todo nos habla de su agon&iacute;a, por lo que al mito de la mejora constante le sucede un nuevo imaginario que es su imagen invertida, el imaginario de la cat&aacute;strofe.</p> <p>No obstante, contamos tambi&eacute;n con su contrapartida: frente a todo sue&ntilde;o ut&oacute;pico, queda la reivindicaci&oacute;n de la creaci&oacute;n desde el aqu&iacute; y el ahora. &ldquo;Una vez ha surgido en uno mismo el esp&iacute;ritu revolucionario, ya no hay vuelta atr&aacute;s. Porque el verdadero esp&iacute;ritu revolucionario es, esencialmente, una experiencia de responsabilidad. Uno siente que debe responder ante una situaci&oacute;n (de la sociedad, del mundo&hellip;) que as&iacute; lo exige. Los autores de este libro tienen este esp&iacute;ritu. Pero los a&ntilde;os y lo vivido no les han ahorrado decepciones ni fracasos. De ah&iacute; que este sea un libro parad&oacute;jico. En parte, sostiene con mucha agudeza que ya no hay nada que hacer para evitar el colapso y, en parte, no cesa de apelar a lo seminal, a lo marginal, a los viveros, a la imaginaci&oacute;n, a la resistencia.</p> <p>&laquo;Es, tambi&eacute;n, y eso no es poco en los tiempos que corren, un libro honesto. Escritura directa, nada ret&oacute;rica, nada esteticista, que desde la primera l&iacute;nea habla de t&uacute; a t&uacute;. Y, finalmente, es un libro de amistad. Hecho desde la amistad y para la amistad. S&iacute;, el t&iacute;tulo expl&iacute;cito es el del colapso. El impl&iacute;cito, el de la amistad. Buenos t&iacute;tulos para un libro que, sin duda alguna, vale la pena leer&raquo;. Josep Maria Esquirol.&nbsp;</p>
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