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La cárcel es un laboratorio de las conductas. Opaca por fuera, custodiada por gruesos muros como una fortaleza, es sin embargo transparente para criminólogos, pedagogos, médicos, psicopedagogos, médicos, psiquiatras, penalistas, policías, reeducadores... que pueden ensayar en ella impunemente sus técnicas de control, desde la terapia de conducta hasta las más sutiles manipulaciones destinadas a corregir al criminal.

Escuela, poder y subjetivización - Jorge Larrosa (ed.)
Conocimiento y poder - Norbert Elias
El cura Galeote - Julia Varela y Fernándo Álvarez-Uría
Control urbano - Mike Davis
Nos robaron las noches - VVAA
Deu, pàtria, furs i Altsasu - Elías Taño

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