Economía y Trabajo

  • Poner en práctica otras formas de vivir en la ciudad que no permitan la especulación inmobiliaria, que tengan en cuenta la sostenibilidad ambiental y que creen comunidad.
  • <p>Los breves ensayos que incluye el presente texto abarcan asuntos muy dispares: pol&iacute;tica, cultura, moral, ideolog&iacute;a, capitalismo, comunismo, religi&oacute;n, la vida cotidiana... Temas que se refieren a Espa&ntilde;a y al mundo, al racismo y al feminismo, a la explotaci&oacute;n laboral y a las desigualdades en incremento constante, a la precariedad vital y al fascismo en auge, a la tortura policial y a la finiquitada lucha de clases, a la neuropol&iacute;tica y sus falacias... Vivimos entre la inopia y la desinformaci&oacute;n teledirigida por intereses ocultos. No se trata de conspiraciones maquiav&eacute;licas, sino de conductas habituales dentro de una estructura llamada capitalismo (el que lo desee tambi&eacute;n puede decir democracia parlamentaria o econom&iacute;a social de mercado). Desde este humus contradictorio, tr&aacute;gico y escalofriante tejemos los pensamientos que ofrecemos en este libro. Actualidad infectada de covid-19, de razones y emociones a flor de piel, de vientos contrarios para remover el conformismo que permite y avala la injusticia cotidiana. S&iacute;rvase a su gusto. Dude de s&iacute; mismo/a. Critique con argumentos. Construyamos una alternativa radical al capitalismo m&aacute;s soez y maloliente. Y socialice su memoria hist&oacute;rica, pol&iacute;tica y de andar por casa, teniendo en cuenta la m&aacute;xima de Mario Benedetti de que &laquo;el olvido est&aacute; ah&iacute;, no lo olvidemos&raquo;.</p>
  • <p>La constituci&oacute;n del trabajo asalariado oculta algunos enigmas hist&oacute;ricos de envergadura. Con la generalizaci&oacute;n del trabajo asalariado, el capitalismo se presenta, en comparaci&oacute;n con los sistemas que le precedieran, como portador de libertad. Sin embargo, consagra una dependencia en el plano econ&oacute;mico, por m&aacute;s que &eacute;sta se opere entre personas jur&iacute;dicamente &laquo;libres&raquo;. La tensi&oacute;n entre capitalismo y democracia se manifiesta desde la acumulaci&oacute;n primitiva y reaparece sin cesar. Hist&oacute;ricamente, el trabajo asalariado libre no es, por lo dem&aacute;s, sino la punta visible del iceberg del trabajo dependiente. La esclavitud de las plantaciones, la segunda servidumbre, el trabajo bajo contrato de los migrantes, el trabajo forzado colonial o en campos de concentraci&oacute;n, son anomal&iacute;as recurrentes y duraderas. &iquest;No reclam&oacute; acaso el movimiento obrero en sus estatutos la abolici&oacute;n de la esclavitud del trabajo asalariado? &iquest;C&oacute;mo puede explicarse que el desarrollo del capitalismo opere al mismo tiempo en favor de la construcci&oacute;n del contrato &laquo;normal&raquo; y de los dispositivos contrarios del esclavismo? Este libro propone una respuesta: la b&uacute;squeda del control de la fuga de los siervos, de los esclavos, de los engag&eacute;s y de los pobres representa el principal elemento que determinara el nacimiento del mercado de trabajo. La fuga de los trabajadores es el dinamismo de la creaci&oacute;n y la destrucci&oacute;n de las instituciones del mercado de trabajo, pero tambi&eacute;n el de la competencia capitalista y de la acumulaci&oacute;n. La ruptura unilateral de la relaci&oacute;n laboral ha de ser explorada si queremos comprender los verdaderos sujetos colectivos de la historia, as&iacute; como de la econom&iacute;a, y reintegrar la historia de los siglos XVI-XVIII en la historia global del capitalismo y de la econom&iacute;a mundo.</p>
  • <p>El libro de econom&iacute;a es una gu&iacute;a esencial de m&aacute;s de 100 de las grandes ideas de la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica econ&oacute;mica, que abarca desde las teor&iacute;as antiguas hasta las &uacute;ltimas novedades m&aacute;s actuales. De Arist&oacute;teles a John Maynard Keynes hasta nuestros d&iacute;as, ofrece todos los grandes economistas y sus teor&iacute;as junto con gr&aacute;ficos innovadores, res&uacute;menes paso a paso y mapas mentales que ayudan a clarificar los conceptos m&aacute;s dif&iacute;ciles de comprender. El libro de econom&iacute;a es una obra perfecta para los estudiantes que se inicien en las ciencias econ&oacute;micas as&iacute; como para cualquier persona que tenga inter&eacute;s en c&oacute;mo funciona la econom&iacute;a.</p>
  • <p>Fin del trabajo, desempleo masivo, devastaci&oacute;n ps&iacute;quica, desastres ecol&oacute;gicos, revueltas sociales: los d&iacute;as de esta sociedad parecen estar contados, en muchas partes del mundo ya nada funciona en absoluto. Al rastrear las ra&iacute;ces de esta crisis, que bien podr&iacute;a ser la &uacute;ltima, Robert Kurz se&ntilde;ala los impasses tanto de la izquierda como del marxismo tradicional, que pretenden ofrecer una alternativa al sistema econ&oacute;mico dominante. Ambos enfoques enfatizaron la oposici&oacute;n entre trabajo y capital, pusieron en el centro a una clase obrera productora de riqueza que solo tendr&iacute;a que ser redistribuida de forma m&aacute;s equitativa. Kurz, por su parte, plantea una tesis provocadora: el trabajo no es otra cosa que la sustancia del capital, y esa supuesta riqueza es inmanente al mismo.</p>
  • <p>Desde la Gran Depresi&oacute;n de 1929, las crisis se han sucedido... hasta tal punto que puede parecer que la econom&iacute;a a veces debe ?atravesarlas? y luego recuperarse. &iquest;Y si fuera solo una impresi&oacute;n? &iquest;Y si fuera posible evitar estas monta&ntilde;as rusas econ&oacute;micas? Demostrando de manera esclarecedora los mecanismos que operan en crisis emblem&aacute;ticas como la de la Gran Depresi&oacute;n de 1929 o la m&aacute;s reciente de las Subprimes, Francis Bismans muestra que las soluciones existen. Entonces, &iquest;qu&eacute; soluciones implementar? &iquest;Y en qu&eacute; medida los ciudadanos de a pie podemos ser actores?</p>
  • <p>Dentro de su prol&iacute;fera producci&oacute;n conjunta, Gilles Deleuze y F&eacute;lix Guattari escriben sus tres libros principales bajo la misma y fundamental pregunta: c&oacute;mo derribar al capitalismo, c&oacute;mo hacer estallar los dispositivos de su axiom&aacute;tica. Y proponen, para ello, una sola e invariable estrategia: el devenir revolucionario de todxs. Pero la t&aacute;ctica que conciben es diferente cada vez. Se trata de determinar, en cada coyuntura, un agente central del proceso revolucionario: los proletarios en la lucha de clases, en El anti-Edipo (1972); las minor&iacute;as en su lucha contra los axiomas, en Mil mesetas (1980), y el &quot;hombre&quot; (el ciudadano ante lxs marginadxs) en la filosof&iacute;a pol&iacute;tica, en &iquest;Qu&eacute; es la filosof&iacute;a? (1991). A contrapelo de las derivas esteticistas de la obra de Deleuze y Guattari y en abierta discusi&oacute;n con las teor&iacute;as &quot;realistas&quot; que asumen hoy que no hay un m&aacute;s all&aacute; de lo que ofrece el capital, Jun Fujita Hirose ensaya una lectura de este tr&iacute;ptico de filosof&iacute;a pol&iacute;tica como forma de actualizar la pregunta por la revoluci&oacute;n. Y lo hace en una coyuntura espec&iacute;fica: la de la crisis del COVID-19. Un verdadero momento de destrucci&oacute;n creativa, dice, en el que se est&aacute; instaurando un nuevo r&eacute;gimen de acumulaci&oacute;n del capital, bajo la hegemon&iacute;a tecnol&oacute;gica y financiera china y con los metales raros como materia paradigm&aacute;tica. &iquest;Qu&eacute; t&aacute;ctica le corresponde a esta nueva coyuntura?</p>
  • <p>Marian y Majdou nacieron en los a&ntilde;os sesenta del siglo xx, en la Hiniesta (Zamora) y en Atrafa (Chaouen) respectivamente. A pesar de la distancia entre sus pueblos de origen, sus vidas comparten el sello de la violencia patriarcal y de la explotaci&oacute;n laboral, y confluyen en un presente de supervivencias. Sus relatos contribuyen a dignificar y validar sus vidas y a entendernos como mujeres.</p>
  • OLA 15M

    12,00
    <p>Aquello que se empez&oacute; a conocer hace 10 a&ntilde;os como 15M siempre ha tenido problemas para ser explicado y analizado. 10 a&ntilde;os despu&eacute;s de su momento inicial contin&uacute;a pasando. A eso hay que sumarle un cierto desinter&eacute;s. Convendr&iacute;a analizar las causas de las dificultades y del desinter&eacute;s porqu&eacute; ser&aacute; dif&iacute;cil encontrar algo que haya impactado y cambiado m&aacute;s esta sociedad en la d&eacute;cada que ha pasado.Se puede pensar el 15M como una ola que ha cruzado esta d&eacute;cada. Una ola de reivindicaciones democratizadoras que ha tenido ya impactos y resultados concretos, pero que tambi&eacute;n est&aacute; por ver c&oacute;mo evolucionar&aacute;. La Ola 15M, una ola de reivindicaciones, luchas, y movilizaciones, con voluntad de hacer posible lo que se ha denominado como &ldquo;Democracia real ya&rdquo;. Una ola que ha alimentado y se ha alimentado de otras: feminismo, ecologismo, independentismo, etc. La historia de la movilizaci&oacute;n social se compone de diferentes olas que generan grandes cambios. Lo podemos ver en el movimiento obrero, el feminista, el ecologista, el contrari&oacute; a la segregaci&oacute;n racial... La Ola 15M forma parte de estas olas. En estas p&aacute;ginas se proponen diferentes aproximaciones con para pensar lo que nos est&aacute; ocurriendo</p>
  • <p>El control de las finanzas ha transformado las expectativas y las pr&aacute;cticas de todos los actores sociales. Las empresas han dado prioridad al valor de sus acciones, antes que a la naturaleza de sus negocios. Los gobiernos consideran m&aacute;s urgente disipar las preocupaciones de sus acreedores, que responder a las demandas de los ciudadanos. Incluso las personas corrientes conf&iacute;an su seguridad material cada vez menos en los salarios y cada vez m&aacute;s en la apreciaci&oacute;n de sus activos, incluidas sus habilidades, relaciones y comportamientos.</p> <p>Seg&uacute;n Michel Feher, al cambiar las condiciones de la cuesti&oacute;n social, estas nuevas prioridades obligan a la izquierda a reinventarse. La &laquo;titulizaci&oacute;n&raquo; de las relaciones humanas en los mercados financieros es por completo diferente de la mercantilizaci&oacute;n del trabajo en el mercado laboral. Aun cuando la relevancia de la redistribuci&oacute;n de beneficios no se debe desestimar, las luchas se est&aacute;n desplazando hacia las condiciones de asignaci&oacute;n del cr&eacute;dito. La explotaci&oacute;n que los empleadores contin&uacute;an infligiendo a sus empleados refleja tambi&eacute;n el poder de selecci&oacute;n que los inversores ejercen sobre los &laquo;investidos&raquo;.</p> <p>La resistencia a la hegemon&iacute;a de las instituciones financieras tiene que encontrar los medios para influir en las evaluaciones de la gobernanza empresarial y de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, &laquo;especulando&raquo; contra los criterios que rigen actualmente las elecciones de los financiadores. Si el objetivo es ahora promover otras formas de circulaci&oacute;n de capital, los activistas tendr&aacute;n que prefigurar los elementos de una imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica renovada.</p>
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